otoño

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miércoles, 26 de enero de 2011

Silence - Título definitivo para el tercer libro de Hush-Hush de Becca Fitzpatrick

El título definitivo para el tercer libro de Hush- Hush será:


Sipnosis



EL ruido entre Patch y Nora se ha ido en este libro. Han superado los acribillados secretos del pasado oscuro de Patch... uniendo dos mundos irreconciliables. Ante pruebas conmovedoras de traición, lealdad y confianza y todo por un amor que trasciende los límites entre el cielo y la tierra. Armados con tan solo una absoluta fé en el otro, Patch y Nora entran en una lucha desesperada para detener a un villano que tiene todo el poder para destruir en todo lo que han trabajado -y su amor- para siempre.

Aun no se bien la fecha en que saldrá lo que si es seguro .... amamos a Patch jejeje y esperaremos ansiosas por este magnifico tercer libro... :D

domingo, 23 de enero de 2011

NANA - Ai Yazawa

Este magnifico anime me dejo encantada de verdad que se los recomiendo, los dibujos son preciosos y la historia te atrapa desde el incio.... y pues bien aqui va el argumento y por supuesto el link para que puedan disfrutar de los 47 capitulos de este maravillos anime, el audio es Japones y los subtítulos en español.




Argumento:

Nana Osaki es una cantante Punk que lo único que desea es poder debutar y superar a la banda Trapnest, en la cual su ex novio Ren Honjou toca la guitarra. Nana y Ren estuvieron dentro de la misma banda en el pasado, los Black stones (también conocidos como Blast para acortar el nombre), pero todo eso terminó cuando a Ren le ofrecieron la oportunidad de reemplazar a un integrante de la popular banda Trapnest, por lo que abandona a la banda para dirigirse a Tokio con su nueva banda. Nana Osaki, después de darse cuenta de que si iba con su novio a Tokio sus oportunidades de hacerse una cantante popular se verían notablemente disminuidas,y ella decía que no era vida para ella esperar a Ren en su casa haciendo la sopa. finalmente, decide quedarse con los suyos.

Nana Komatsu por su parte es llamada por Ōsaki "Hachi" (Ocho), lo cual deriva de "Hachiko" un perrito muy famoso en Japon, y la considera nada más que un pequeño cachorrito, muy leal hacia los que se preocupan por ella, pero exigiendo mucha atención a su vez. Toda su vida Nana Komatsu vivió de forma muy mimada, sobreprotegida y donde muy pocas veces tenía que pensar por su propia cuenta, lo que cuando se hizo mayor comenzó a traerle problemas mayores. Con el hábito de enamorarse a primera vista de cualquiera, Hachi siempre depende de otra gente para que le ayuden a ponerle los pies sobre la tierra, sobre todo su amiga de instituto, Junko Saotome apodada Jun. Tiempo después su amiga Junko tiene que dejar a Hachi para asistir a una universidad de arte en Tokio. Hachi desesperadamente quiso seguir a Junko y a su novio por aquel entonces, Shouji, a Tokio, pero no tenía ningún medio para poder vivir allí o poder establecerse. Sin embargo, después de trabajar mucho sola, finalmente logra ahorrar lo suficiente para poder mudarse y comenzar su vida independientemente.

Hachi en el tren de destino a Tokio ve por primera vez a Nana Osaki, que también iba hacia a Tokio, donde comienzan a conversar y después de numerosas coincidencias que van ocurriendo, especialmente que tienen que ver con el número siete, deciden alquilar un piso juntas. A pesar de que sus personalidades contrastan notablemente una vez que se conocen, tanto Nana Osaki como "Hachi" comienzan a respetarse y agradarse mutuamente llegando a tener una gran amistad.

Mientras que los Black stones, que vuelven a reunirse ahora con un nuevo bajista Shinichi Okazaki, (por la falta de Ren), comienzan a hacerse de populares en conciertos underground en los suburbios de Tokio tocando en algún que otro bar, quedan todavía asuntos por resolver, especialmente en el romance.

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En lo personal me robo el corazón el lindo de Shin, y la hermosa pareja que hace con Reira, así que aqui les pongo unas imagenes de mi gran amor en este anime XD




Capitulo 15 - (Final)

Karla

La chillona alarma del despertador me obligo a abrir los ojos, diablos desde aquel extraño accidente mi cabeza amanece así todos los días, con una jaqueca infernal. Sólo una vez me he emborrachado, de haber sabido que todos los días sería despertar como si tuviera resaca, anoche abría tomado más que una sola cerveza, pero Al y Marc me cuidan como si fuera una niña pequeña, no me dejan sola ni un minuto. Incluso Karina me convenció de que volviéramos a vivir juntas, no pude decir que no, papá estaba furioso cuando se entero de que viví con Alphonse durante unos días, y más aún cuando supo que me había arrollado un auto por salir sola de noche.

Kari dice que pase casi dos días inconsciente, pero no recuerdo el accidente, lo último que recuerdo fue haber conocido al papá de Alphonse cuando fingí ser su novia, y después de eso todo es un extraño collage de imágenes sin sentido.

- Por fin despiertas dormilona, ¿Cómo te sientes? – pregunto mi gemela sentándose en el borde de mi cama.

- Me duele la cabeza, creo que iré a ver al doctorde nuevo – Kari sonrió y toco ligeramente mi frente, el dolor comenzó a dirminuir al instante.

- No sé como rayos lo haces.

- ¿Hacer qué? – contesto ella.

- Lo de hacer desaparecer mi jaqueca.

- Solo necesitas relajarte, hace un par de semanas te dieron de alta, es normal que aun te duela la cabeza.

Mire mi reloj, diablos eran las 7:00 am, y hoy tenía mis últimos exámenes parciales.

- Karla, te veré para cenar, invite a Mat y a los chicos – dijo sonriente mientras comenzaba a tomar su cosas.

- Te juro que por más que intento tus amigos no se me hacen anda conocidos.

- Ni siquiera Dakota? – pregunto con un poco de ilusión en su voz

- No – ella había intentando hacerme recordar invitando a sus amigos de la academia, pero en verdad no podía recordar nada.

- Ok, tranquila nena, nos vemos en la cena- dijo dándome un beso en la frente.

Después de ducharme y desayunar el malestar de i cabeza estaba olvidado, di un último repaso a mis apuntes cuando la puerta sono.

- Bebe, ¿aún estas en casa? – grito Al.

- Si pasa, está abierto – conteste todavía centrada en los últimos párrafos unas fotocopias.

- Corazón será mejor que dejes eso, es tarde vámonos ya – dijo cargando mi morral con mis cosas.

- Ya voy- dije, y nos marchamos a la facultad.

Me frustra que intente protegerme de todo, cada vez que algún recuerdo intentaba colarse por cerebro, mi cabeza estallaba en dolor. Cuando pasamos frente a mi antiguo trabajo saludamos a Adi y a su nuevo novio Bryan, el aun me pregunta si en verdad no recuerdo nada. Al perecer yo tuve alguna relación sentimental con su tío, pero nadie se ha atrevido a decirme su nombre, o a decirme claramente si fui algo de aquel chico, por miedo a que si presionan mi jaqueca podría empeorar. Pero no puedo dejar de sentir que le falta algo a mi vida, que estoy incompleta, si no encuentro ese “algo” pronto, me voy a volver loca.

Franco

Ya son casi tres semanas, han sido los peores días de mi vida, viéndola pasar rumbo a la universidad, siempre acompañada de Al o Marc, observándola de lejos, a un asustada y confundida, por las noches siento su inquietud, puedo sentir el leve roce de su mente buscando la mía, necesitándome, pero es demasiado pronto, si me atrevo a buscarla y contarle todo podría hacer que cayera en coma para siempre.

Soy el líder de mi manada, el asunto se hizo oficial hace un par de días, pero me mata estar encerrado en esa mansión, aún me cuesta creer lo que paso con Cecilia, ella fue mi razón de existir, pero no dude ni un instante en desgarrarla en pedazos cuando la vi amenazando a Karla. Tal vez no solo Karla necesitaba tiempo para sanar, yo también me sentía confundido.

No pude abandonar el trabajo en la cafetería que está cerca de la biblioteca, me permitía estar cerca de mi chica. Esta tarde en especial era un caos, estábamos a reventar, los estudiantes demandan una increíble cantidad de cafeína y azúcar cuando tienen exámenes. De pronto el murmullo de todas las personas del local se apago, solon existían los suaves latidos de un corazón, un pequeño corazón.

La note desde que entro en al local, vestía unos jeans y sus botas de gamuza, traía su enorme abrigo y ese lindo gorrito con pompones en las orejeras, sus mejillas estaban rojas por el frio del invierno que había comenzado a sentirse desde que empezó diciembre, unos cuantos mechones rubios se escapan de su gorro, sus hermosos ojos observaban el local buscando un sitio para sentarse. En cuanto vio un banco desocupado en la barra corrió a sentarse, rápidamente me di la vuelta para preparar su bebida favorita, un rico chocolate caliente.

- Un chocolate por favor – pidió, dios su voz, esa voz la había echado tanto de menos.

- Sale un chocolate bien caliente - me gire sonriente y coloque su bebida en la barra. Sus hermosos ojos verde esmeralda se abrieron con sorpresa, me estudio poco a poco, mis ojos fueron lo primero que llamo su atención, sus ojos se detuvieron un buen rato sobre mis labios, eso me encanto, cuando termino de estudiarme, sonrió, sonrojada al notar que yo la miraba también.

- Gracias... mmm Franco – dios acaso me recordaba, pero su mirada estaba en mi gafete de empleado, vaya tonto que soy.

- No hay de que, yo invito.

- De ninguna manera – dijo inmediatamente sacando un billete para pagarme, al intentar negarme a aceptar el dinero nuestras manos se encontraron, un solo y leve roce de su piel con la mía causo una corriente eléctrica por todo mi cuerpo, y ella también lo sintió porque quito su mano asustada por la sensación.

- En serio no es molestia – insistí.

- No puedo dejar pagues tu, ni siquiera me conoces – replico.

- Eso se puede arregla, soy Franco Paz y tu- dije coqueteando con ella, me miro directo a los ojos, estaba tan confundida, pero al mismo tiempo no podía negar la atracción entre nosotros.

- Karla Peralta, pero en serio yo pago, no puedes invitarme nada a menos que sea una cita – ella estaba coqueteando con migo, esto era el paraíso.

- Puede ser una cena, hoy – propuse, al diablo con las reglas, ya había esperado suficiente.

- Ya hice planes para esta noche, pero que tal mañana – contestó.

- Perfecto es una cita.

Ella sonrió, pago su chocolate y salió del local, una parte de mi gritaba “no la dejes ir, es tu compañera”. Baje la mirada hacia la barra y ahí estaba su lindo gorrito de estambre, salí del local con la excusa perfecta para buscarla. Pero ella no se Había alejado mucho, estaba recargada en la pared de la tienda de al lado. Y se sobresalto cuando toque su hombro para llamar su atención.

- Olvidaste esto – dije dándole su gorro.

- Acabo de cambiar de idea – dijo acercándose a mí, no pude detener el impulso de poner mis brazos alrededor de su cintura – esta noche, ¿querrías venir a cenar con migo?

- La respuesta es sí – no tengo idea del efecto que causo ese chocolate en ella porque de repente sus brazos estaban al rededor de mi cuello y me beso.

El más exquisito y delicado beso, que pronto se volvió más lento y profundo, ella sonrió y se separo de mí un poco, para después depositar besitos en mis mejillas y en mi barbilla.

- Eso fue asombroso – murmure.

- Te echaba de menos pantera – dijo sonriendo, mi corazón comenzó a latir debocado, me recordaba, por fin.

- Yo también te extrañe Karla, no tienes idea de cuánto – de nuevo nos besamos, esta vez por fin todo estaba en su sitio, no podía pedir un inicio mejor, porque esto no es el fin de la historia, es el principio de mi vida al lado la mujer que amo.


FIN

Gracias a todas por seguir mi primer saga... con este libro se concluye la saga noches de plata.... pero hay más.... muy pronto pondré mi nuevo fic... de la saga Angels que comenzo con "Last sunrise".... el titulo del nuevo fic es "Last sigh"... espero poder poner capi pronto... las quiero gracias por leerme :D

Capitulo 14

Franco

Aun estábamos discutiendo los últimos detalles del ataque, cuando Dakota entro a la oficina, pero no llego sola, mi corazón cayó al piso cuando note que era Alphonse al único que había salvado. Cerré mis ojos e intente buscar la mete de Karla, pero no recibí respuesta alguna, gruñí de frustración.

- Son demasiados, Franco... me estas escuchando – pregunto Dakota, sacudiéndome del hombro en un intento por recuperar mi atención.

De repente Marco entro en la habitación y corrió a abrazar a Alphonse.

- Gracias al cielo que estas bien – sollozó, el amigo Karla no pudo evitar estar sorprendido, supongo que Marco no le dijo que soy su primo y mucho menos que el también es una pantera.

- No entiendo nada – murmuro el pobre chico – pero me alegro de que estés aquí.

- No te preocupes yo te explicare todo, vamos tengo que ponerte a salvo- y con eso salieron de la habitación tomados de la mano, una linda escena que me recordó que mi razón de existir aun estaba en las garras de ese maldito asesino.

- Los chicos están listos, no hay de qué preocuparse, confió plenamente en ellos, pero Dak, eso no es lo que me preocupa – dije mirándola directamente a los ojos.

- Ni siquiera lo pienses hermano, mi nena no volverá a ponerse en peligro, ahora que Vladimir sabe que ella es mitad vampiro no tendrá piedad – replico Edmond.

- Necesito saber donde esta, solo eso – suplique.

- Vladimir tiene un poder mental impresionante, bloquea mis habilidades de rastreador como ningún otro impuro lo había hecho. Lo único que logré ver al intentar rastrearlo fue un cementerio bordeado por sauces o algo así – explico Dak.

- Sé dónde está eso – dijo Adalin – es el cementerio de los cazadores.

- Voy solo – dije antes de que a cualquiera se le ocurriera apuntarse en esta misión suicida.

- Eres el alfa de esta manada, no vamos a dejarte ir solo – replico Bryan.

- Deja que Kio y Emma te acompañen – ofreció Ed.

- Puedes dejar que tu prima y tu mejor amigo se arriesguen, pero no yo, Ed deja de tratarme como una muñeca de porcelana, no soy tan frágil, puedo cuidarme yo sola – chilló Dakota.

- ¿Por qué tienes que ser tan necia corazón? – murmuró Ed, y así es como siempre terminaban las discusiones entre ese par, al final siempre terminaba accediendo a todos los caprichos de Dak.

- Adi y Bryan, están a cargo a partir de ahora – ordene, ellos asintieron y salieron de la oficina.

En menos de un minuto el aroma de los impuros invadió la mansión, Dak no bromeaba, eran demasiados, pero uno solo de mi chico podía con más de tres de ellos.

- Es hora de irnos.

Conocía a la perfección el camino hacia al cementerio de los cazadores, como no hacerlo, si pase casi dos años visitando la tumba de Cecilia. Ese es un sitio sagrado para todos los cazadores, cada amigo o familiar que hemos perdido en batalla yace en aquel lugar.

- Huele a sangre – murmuro Ed.

Mis sentidos me advirtieron que los impuros no tenían rodeados, nosotros solo éramos cinco, ellos nos superaban en número, pero no en habilidades.

- Como humanos no seremos de mucha ayuda, vamos Kio – nos transformamos en ese mismo instante, sin importar que nuestra ropa quedara hecha jirones.

Los impuros saltaron al ataque, Ed y Kio eran un equipo impresionante, luchaban en prefecta sincronía, siempre cuidando la espalda del otro, con movimientos precisos y letales despachaban a los impuros de un solo golpe. Dak me sorprendió con su velocidad para esquivar los ataques, y Emma aprovechaba la distracción de esos atacantes para rematarlos con su espada de plata. Yo con mis potentes mandíbulas y garras logré matar a dos impuros sin mayores problemas. Cuando un grito de agonía interrumpió mi concentración en la batalla... esa voz... era Karla.

Karla

A pesar de que Vlad le ordeno que parara, Cecilia no se detuvo, comenzó a hacer cortes profundos con sus unas en mis piernas y brazos. Intente no gritar, pero no puede detener ese impulso cuando volvió a hundir sus colmillos en mi cuello, desgarrando mi carne y desangrándome sin compasión.

- Te dije que esperarás Cecilia, nuestro invitado de honor ya está aquí – dijo Vlad arrebatándome de las garras de esa loca.

- No Franco, vente aquí – grite con las pocas fuerzas que me quedaban.

Ante mis ojos una enorme pantera negra salió de entre los sauces, su mirada era letal, me observo un momento y pude percibir su preocupación por mí, pero ya no tenía más fuerzas para hablar.

“Sal de aquí Franco, es una trampa, te matará si no te marchas” le dije usando nuestro vinculo mental.
“Lo sé, pero incluso si es así, vale la pena morir por ti, Karla tu eres mi fuerza y mi corazón”

La pantera soltó un gruñido que casi me deja sorda y se abalanzó sobre Vlad. Este me soltó de inmediato luchando cuerpo contra cuerpo.

- Que rápido te olvidaste de mi Franco, me decepcionas en verdad – Cecilia me tomo por el cabello y soteniendo una daga sobre mi cuello, hizó que Franco dejara de luchar.

Se quedo atonito, mirando a la chica que habi asio su compañera, a la que le lloro casi dos años, por la que casi muere, frente a él, no viva, si no, convertida en un mounstro. Dolor y angustia se refelajaron en sus ojos, miedo y angustia, no comprendía como eso era posible.

- Es curioso lo que una buena de mis dosis hizo en una moribunda chica que estaba a tan solo unos días de pasar por el cambio. Cuando murió la sepultaron aquí mismo. Yo tenía que comprobar el resultado de mi experimento, así que volví por el cuerpo, no me sorprendió que el resultado fuera este magnífico ejemplar, es el guerrero más letal y perfecto – explico Vlad.

Pero después de la explicación Franco no lograba salir de su sorpresa, y el impuro lo golpeó el lomo, escuche perfectamente le crujir de los huesos rompiéndose, el animal cayó sobre su estomago soltando un jadeo, pero en ningún momento dejo de mirar a Cecilia.

- Muy sorprendente mi amor... tu mismo me sepultaste en este cementerio, y luego me olvidaste por esta insignificante humana- dijo con desde arañando mi rostro.

Un golpe más en su costado derecho y todas sus costillas estaban rotas, Franco estaba al límite, su cuerpo se convulsiono y en unos instantes estaba desnudo en su forma humana. Vald no paro de golpearlo, hasta que lo hizo sangrar de la boca y la nariz, causándole moretones y huesos rotos por todos lados.

- ¡Basta, no lo hagas! – grite cuando Vlad tomo la cabeza de Franco listo para romperle el cuello.

- Ok princesita, no llores, te dejaré despedirte de él – dijo mientras se acercaba a mi arrastrando a Franco.

- Qué haces Vlad? – gruño Cecilia.

- Creo que merecen despedirse – se burlo Vlad, acerco el rostro de Franco al mío, el típico brillo en sus hermosos ojos verde musgo se había esfumado, estaban opacos, si no hacía algo lo perdería para siempre.

Cecilia me soltó para enfrentarse con Vlad, no estaba de acuerdo con que me dejara despedirme de Franco, pero no era despedirme lo que tenía en mente, saque la botella de acido de mis jeans y se lo lance a Vlad justo en la cara. El impuro soltó un gruñido y se alejó soltando a Franco.

- Niña estúpida – grito Cecilia intentado capturarme de nuevo, pero una flecha voló desde los árboles atravesándole el pecho, grito con horror mientras la flecha de plata quemaba su carne. Dakota salto desde un árbol y la remato con una estaca directo en su corazón.

- Esto no ha terminado – bramó Vlad, estaba a punto de terminarlo, pero fui más rápida y lo empuje con mi poder mental. Eso lo sorprendió, incluso a mi.

- Esto ya termino Vlad – dijo Edmond saleindo de las sombras acompañado porun lobo.

- Niños tontos, no pueden vencerme.

- Eso sonó como un pésimo dialogo de villano- le dije con ironía, entonces lo deje estallar, fue quitarle el tapón a una botella de refresco recién agitada, mi poder mental exploto con todas sus fuerzas. Vlad solo pudo abrir sus ojos con sorpresa intentando comprender como es que no día detenerme, pero era tarde, su cuerpo empezó a arder hasta que quedo hecho cenizas.

M i cabeza comenzó a doler, perdí el equilibrio y caí el suelo, solo percibía imágenes borrosas de gente tratando de ayudarme, la oscuridad lo envolvió todo, entonces me desmaye.