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jueves, 3 de marzo de 2011

Capitulo 5

Ángel guerrero


Mi primera semana fue como un sueño hecho realidad, bueno dejando de lado las clases de teología y combate, mientras que en teología prácticamente me quedaba dormida en clase, durante las prácticas de combate siempre terminaba con un montón de moretones y mi trasero golpeando duro en la colchoneta de entrenamiento. Mi bálsamo para el dolor era sin duda mis clases de literatura y poesía, mi tarea era devorar libros como loca, y eso ya era un hábito común en mí.

Mi celular sonó por decima vez en este día, era Joshua, no tenia que mirar el mensaje para saber lo que decía “te extraño, cuando podemos vernos”, al principio lo había tomado bien, e incluso respondía a sus mensajes pero dios, me empezaba a cansar un poco, no podía salir de la escuela, y era más que obvio que al no lo iban a dejar entrar.

- Tu chico humano esta acosándote de nuevo – se burlo Selene mientras terminaba de afinar su violín.

- No es mi chico – conteste molesta y cansada, me hacía falta una ducha con agua tibia para descansar mi adoloridos músculos.

- Ok gruñona si te explico porque tu chico humano esta tan desesperado por verte, ¿te pondrías de mejor humor? – dijo olvidándose del violín y mirándome directo a los ojos.

- Te escucho – dije tomando una muda de ropa limpia de mi ropero.

- Los humanos siempre quedan impresionados por la belleza de un ángel, Joshua creció a tu lado, te vio florecer como mujer y como ángel, te tiene mucho cariño por ser amigos de la infancia y todo eso, pero él estuvo presente cuando tu ángel emergió en la forma de esa hermosa marca que tienes en el cuello, luego cuando te despediste de él, bueno seguro lo besaste, eso fue como si lo ataras ti – explico con calma, pero yo no podía estar tranquila con esa explicación.

- Entonces no me ama.

- Tal vez, no lo sé, pero necesitas borrar ese lazo que los une como ángel y humano, y para eso debes verlo de nuevo, esta vez con las defensas bien en alto, ósea que no debes quitarte ese relicario – dijo viendo como me lo quitaba para bañarme, fruncí el seño, no quería mojar la foto en su interior, era demasiado especial para mí – a lo que me refiero es que tu dejaste una marca en él, y para tus ojos debe ser visible, es una marca como la de tu cuello pero con los bordes dorados, para deshacer el encanto que tienes sobre tu humano solo debes volver a besarlo, esta vez usando tu relicario y la marca desaparecerá.

- Entonces me dejara de amar.

- Eso depende de sus verdaderos sentimientos, quizá ya te amaba, pero esta conexión intensifico todo.

- No puedo verlo, ¿cómo salgo de la escuela? – dije sentándome en la alfombra.

- Déjame eso a mí, me voy a cenar te apartaré algo, la cena de hoy es pizza así que mejor apúrate, no sirven muy a menudo eso, ya sabes dicen que no es nada nutritiva – dijo guiñándome un ojo y saliendo de la recamara.



La verdad esa explicación de la conexión humano-ángel podría explicar porque había tantos mestizos en el mundo, imagine una humana enamorada capaz de todo por un ángel bello y sexy... la imagen de Nick se formo en mi mente, pero la aleje negando con la cabeza. Ok, me quedaba claro que muchos de nosotros quizá éramos el resultado de un amor falso. Aun me preocupaba saber quién era mi padre, si él me conoció de bebe, tenía la esperanza de que de algún modo mi madre y yo le importamos.

El baño cumplió su cometido, cuando salí me sentía ligera como una hoja en otoño, alguien toco la puerta y yo me apresure a abrir.

- Tú eres Iris – pregunto un alto y confianzudo chico de mi edad.

- Si – balbucee, a rayos porque todos los chicos de esta escuela eran tan bellos, este en especial tenía unos ojo de color verde turquesa que capturaban la atención de cualquiera, su cabello rubio ondulado caía sobre su frente, y bajo su ligera ropa veraniega se notaba que hacia ejercicio, la marca en su hombro me dio la respuesta del porque de su magnífica condición física, el era un ángel guerrero.

- Hay una carta para ti – dijo sonriendo cuando noto mi rápido escaneo a su cuerpo – me tendió el sobre blanco y lo tome concentrada en no volver a mirarlo a los ojos, gracias al cielo siempre salgo vestida después de la ducha.

- Gracias – dije esperando que el se marchara, pero por el contrario dio un par de pasos hasta entrar en la alcoba.

- Soy Esteban Belez alumno de segundo- dijo ofreciéndome su mano en un cordial saludo.

- Iris Romero una de las nuevas – dije estrechando su mano.

- Bien es un placer conocerte, me tengo que ir aun no termino mis entregas- dijo sonriendo.

- Eres el cartero? – raro me había dicho que si recibía alguna carta me avisarían en biblioteca.

- No, el nuevo bibliotecario hizo un desastre con la correspondencia, no quedo más remedio que ayudarle con esto – dijo con un casual encogimiento de hombros.

- Ok, pues gracias – dije mientras me ponía mis zapatos y tomaba una sudadera ligera para salir a cenar.

- Que tengas buena noche – dijo saliendo de la habitación, pero lo note, cuando me agache a abrochar mis tenis el me recorrió con la mirada de pies a cabeza.



Tome el sobre y lo gire para ver el remitente, era tía Lety, me decía que me extrañaba mucho, que estaba pensando en mudarse a Costa para estar más cerca de mi y de su sobrino Nick, ese asunto aun no me quedaba muy claro, nunca había escuchado algún sobrino, pero lo deje pasar por la alegría que me daba saber de esa maravillosa mujer que cuido desde siempre.

Al final la cena fue como un premio por el día tan pesado que tuve, después de eso regresamos a los dormitorios terminamos nuestros deberes y nos fuimos a dormir.

- Hoy no puedes escaparte de esto, hasta que no tengamos claro que tipo ángel serás, el entrenamiento es obligatorio – murmuro la entrenadora Gómez.

- En verdad no creo estar lista para un combate real cuerpo a cuerpo.


Era 100% verdad, tan solo practicando movimientos de defensa me había dado tantos golpes que ya había perdido la cuenta, además esta tarde mi oponente sería Alanis, la chica siempre me miraba como si quisiera pulverizarme con la mirada. Era alta y rubia, sus ojos azules fríos como el hielo, un cuerpazo de modelo, siempre vistiendo ajustada ropa de marca, incluso en esta clase ella lucia elegante.

- Iris, no hay pero que valga, no hoy – dijo Gómez, alejándose de la colchoneta para dejarme a merced de esa loca.

- Podría prometerte no ser dura contigo – dijo Alanis acercándose de modo que nadie más oyera lo que estaba diciéndome – pero la verdad me debes una, y esta es por besar a mi novio, novata ingenua – murmuro en mi oído, el silbatazo resonó en mis oídos al mismo tiempo en que Alanis se abalanzaba sobre mí, la esquive una vez, pero a la siguiente me sujeto por el brazo derecho hasta aplicarme una llave y sagrada mierda ella iba... sip... , me azoto contra la colchoneta como a un costal de papas, incluso vi estrellitas y mi hombro izquierdo empezó a arder por el golpe

- Basta, Alanis eso no es lo que estábamos entrenando... o madre santa – exclamo Gómez mientras me ponía de pie y me daba un pañuelo, yo estaba sangrando por la nariz, mientras caía esa sucia tramposa me dio un codazo en la nariz, la muy zorra me rompió la nariz.

- Upss, supongo que a veces no mido mi fuerza – dijo la chica alejándose mientras contoneaba sugerentemente su culo, maldita zorra.

- Yo la llevo a la enfermería – ofreció Selene apareciendo entre la multitud de alumnas.

De camino no dijimos nada, caminábamos en silencio, “por besar a mi novio”, había dicho Alanis, Nick era su novio, y yo no lo bese, yo estaba muriendo, el me traspaso un poco de su alma para salvarme, no es culpa mía que el procedimiento para eso sea tan parecido a un beso. Al final todo era culpa de Nicholas.

- Es culpa de Nick – murmuro Selene mientras me recostaba en una camilla – él le conto sobre la transferencia de alma, adora ponerla celosa, creo lo suyo es un noviazgo enfermizo, pero nunca me escucha.

- Ella es de segundo, que hacía en mi clase.

- Porque aun no tiene su marca en el hombro.

- Y tú porque estabas en mi clase - ella coloco una compresa de agua tibia con sal en mi hombro para quitar el moretón.

- Nick me contó que le hablo sobre tu rescate, lo siento... llegue tarde, esperaba llegar antes de... bueno ya sabes de que – dijo suspirando.

- Si no fuera un ángel estas serían heridas graves – masculle.

- Yo lo arreglo – dijo poniendo su manos en mi frente, un calor inundo mi cuerpo, mi nariz dejo de punzar y mi hombro dejo de arder – luces mejor – dijo ella quitando el paño de mi hombro y soltó un jadeo cuando observó con sus enromes ojos el lugar donde debería estar mi moretón, pero no había un golpe morado, en su lugar estaba una marca, una llama con bordes plateados, mi marca definitiva.

Me enderece para mirarla y también quede sin aliento, esto no podía estarme pasando, de todas las clases la que mas odiaba era combate, el único deporte que alguna vez practique fue voleibol en la secundaria, y ahora yo era oficialmente un ángel guerrero.

martes, 1 de marzo de 2011

Capitulo 4

Despedida y bienvenida

Sorata fue muy clara cuando me dijo que mientras más tiempo permanecía en casa, mis seres queridos corrían mayor peligro, esos depredadores no se darían por vencidos hasta matarme. La despedida con tía Lety fue larga y llena de lágrimas y abrazos, esa mujer era ya como una segunda madre para mí. Justo antes de subir mi última maleta al auto, me di cuenta que aún me faltaba despedirme de alguien muy importante.

- Ni de coña – gruño Nick hundiéndose en el asiento del copiloto junto a Sora.

- Sólo serán unos minutos, quiero saber cómo esta- suplique.

- Tenemos tiempo, además si algo llega a pasar somos tres para protegerla – me apoyo Selene.

- Ok, pero solo tienes 10 minutos, si oscurece y aun no llegamos al instituto podrían intentar atacarnos – accedió Sora.


Belinda la nana de Joshua fue quien me recibió, era una mujer muy linda y amable, estaba muy contenta de verme, ya tenía bastante tiempo sin pasarme por esa casa, estaba tal y como la recordaba, imponente y lujosa hasta el más mínimo rincón. La habitación de Josh estaba en la segunda planta, justo al final del pasillo.


Mis pasos hacían eco sobre las baldosas del suelo, todo estaba demasiado callado, justo cuando llegue frente a la puerta de su habitación una hermosa melodía me dio la bienvenida, abrí la perta lentamente sin hacer ruido, Joshua estaba sentado frente al enorme piano negro, tocando Lacie, sonreí al recordar como lo obligue a ver Pandora Hearts y al final termino aprendiéndose la melodía.


El aun no había notado mi presencia, sus dedos se movían con gracia sobre las teclas, e incluso con los ojos cerrados no erraba ni una sola nota, sus hombros relajados y su rostro iluminado con una paz y alegría que me dejo sin palabras. Por instante era como si hubiera regresado el tiempo, y de nuevo era el Joshua de quien me había enamorado, vestía unos jeans azules deslavados y una camiseta gris, su cabello despeinado caía sobre su frente, y esos lindo y sexys músculos resultado de horas y horas de natación, se asomaban debajo de la ligera camiseta.



Las suelas de mis zapatos rechinaron al moverme y él se giro, esos impactantes ojos azules se abrieron con sorpresa, para después obsequiarme una linda sonrisa. Se levanto del banco y con un par de zancadas me alcanzo hasta envolverme en sus brazos.


- Dios... me alegra tanto que estés bien, estaba tan preocupado, esta mañana me han dado de alta en el hospital, pero no sabía nada de ti – dijo separándose de mi solo lo suficiente para mirarme directo a los ojos.

- Estoy bien, ni siquiera tuve que ir al hospital, ¿Cómo estás tú? – lucía pálido y tenía sombras bajo sus ojos.

- Solo un golpe en la cabeza, nada serio – dijo tomando mi mano y llevándome hasta un mullido sillón.

- Yo... vine a despedirme... – no me dejo continuar, cerro mi boca con un dulce beso, apenas un ligero roce de sus labios que hizo latir mi corazón como loco.

- Ya lo sé, tía Lety me ha contado lo de tu beca, felicidades... el instituto de artes no esta muy lejos de mi facultad, creo que podré irte a visitar – Sora me dijo que le había borrado a memoria, pero que le hayan implantado recuerdos falsos me dejo fuera de combate.

- Era una sorpresa, supongo que tía no pudo guardar más tiempo el secreto – mentí.

- Lo siento – murmuro – te merecías un magnifico baile de graduación – dijo cambiando abruptamente de tema – para que cuando te tuviera entre mis brazos, mientras bailábamos esa música lenta que tanto te gusta... pudiera haber hecho esto...


Sus hipnotizantes ojos capturaron los míos, acerco mi rostro al suyo colocando una mano en mi nuca, y me beso, lento y profundo, su lengua jugueteo en el borde de mis labios, hasta que despertó algo en mi interior, recibí gustosa el sabor de su boca, era como aquel primer beso de preparatoria, en ese momento yo era de nuevo la Iris de 15 años enamorada hasta la medula del chico más increíble del mundo, me deje llevar por ese beso y por las sensaciones que provocaba en cada uno de mis sentidos.


La alarma de mi celular me volvió a la realidad, mis 10 minutos ya habían pasado y después de hoy, yo nunca volvería a ser la misma. Coloque una mano sobre su pecho a fin de separarnos, los rápidos latidos de su corazón golpeaban sobre la palma de mi mano. Acerco su boca en mi oreja y murmuro – esto no es un adiós, porque no estoy dispuesto a perderte.


Joshua me acompaño hasta la salida y mientras el coche arrancaba se despidió de mi con una enorme sonrisa y lanzando un beso al aire en mi dirección, eso me hizo sonrojarme.

- Tu Romeo es un anticuado – se burlo Nick, pero estaba demasiado confundida y asustada para contestar algo en protesta, ante mi falta de atención a su comentario se quedo callando y el resto del viaje fue muy tranquilo.


El camino al instituto se me hizo eterno, mil dudas inundaban mi cabeza, la más importante de todas, si padre era un arcángel y estaba vivo, ¿Por qué no regreso a buscarme?, ¿Sabía el que mamá había muerto?

- Llegamos – dijo Selene sacándome de mis pensamientos.


El auto paso a través de unas enormes rejas de metal, el instituto era enorme, los edificios eran de piedra, jardines adornados por fuentes y estatuas de seres alados, como si no fuera ya obvio donde estaba, los primeros edificios eran los departamentos de los maestros, después estaba un enorme edificio administrativo y los lados, se encontraban las aulas, luego de un patio larguísimo estaba la biblioteca, separando los dormitorios de chicos y chicas, el comedor estaba junto a un par gimnasios techados, e incluso había una alberca, finalmente más allá de los edificios se extendía la hermosa y exuberante vegetación nativa, bosque tropical, después de todo estábamos a unos 45 minutos de la costa.


- Bienvenida a tu nuevo hogar – dijo Sorata.

- Yo la llevo a los dormitorios – dijo Selene sacándome del auto a toda prisa, estaba más emocionada que yo.

- Y las maletas?! – grito Nick.

- Llévalas tú – le contesto Selene.


No nos quedamos a escuchar las quejas de Nick por tener que cargar con mi equipaje, Selene me llevo a la biblioteca, donde me entregaron mi credencial de estudiante, así como un horario y un montón de libros bastante pesados. Selene me explicaba la ubicación de cada cosa mientras nos dirigíamos a los dormitorios.


Revise mi credencial y me sorprendí al notar que en lugar de una foto solo tenía impresa misma marca que había a parecido en mi cuello, Selene noto lo que estaba mirando y se adelanto a explicarme.

- Por lo general los novatos llegan con una marca en forma de alguna flor o animal, cuando pasa cierto tiempo la marca cambia de forma y de lugar, pasa de tu cuello a tu hombro izquierdo y dependiendo de qué tipo de ángel seas será la forma de tu marca – explico mientras llegábamos a mi dormitorio.


Era enorme, dos camas individuales, un par de escritorios con sus respectivas lámparas y sillas, un buro al lado de cada cama y unos lindos roperos de caoba.


- La puerta de ahí es el baño, cada habitación tiene baño propio, y eres una suertudota, porque tu compañera de habitación seré yo – dijo sonriente, quitándome los libros y poniéndolos en el escritorio.

No me sorprendí de ver mis maletas regadas en el piso, al parecer Nick ya me odiaba.

- ¿Cómo sabes qué tipo de ángel serás? – pregunte olvidándome del gilipollas de Nick, era un amargado.

- Si vas a ser un ángel guardián son un par de alas – dijo sacando tomando un libro de su propio escritorio – ven aquí esta todas – la verdad es que cada marca lucia preciosa – a los ángeles guerreros les corresponde una llama, los sanadores una cruz, lo centinelas una estrella.

- Woa... son hermosas, entonces las clases que te dan son para ser un buen ángel, nada de arte? – pregunte un poco decepcionada por la idea, la verdad aun me daba ilusión llegar a ser una gran escritora.

- En parte, las artes también son importantes, hay música, baile, poesía y literatura, cada uno de nosotros tiene su propio talento, así es como nos distinguimos de los humanos, cuando naces no hay seña alguna de lo que eres, y conforme vas creciendo desarrollas alguno de esos talentos, con la adolescencia se desencadena tu parte ángel y aparece tu marca de novato – a ti te gusta escribir? – asentí levemente – entonces seguro que tu optativa será literatura y poesía.

- ¿La optativa es como un extra curricular?

- No... también es parte de tu formación como ángel, el arte en todas sus expresiones es parte de tu esencia,
permite que tu alma este relejada – sonrió, mientras se acercaba su cama y acariciaba un hermoso violín que descansaba sobre su almohada.

- Creo que estoy cansada – murmure.

- Duerme un rato, si quieres te puedo traer la cena aquí, estoy muy bcontenta de tenr una compañera, hacia más de dos años que estaba sola en este cuarto.

- ¿Pues cuanto tiempo llevas aquí? – ella lucia demasiado joven.

- Cuando nací mamá murió y papá me trajo aquí, este ha sido mi hogar desde que tengo memoria.

- Y Nick? – oh rayos para que pregunte, ella sonrió con picardía.

- Llego un par de días después de que yo nací, el tenía 4 años, nos criamos como hermanos.

- Pues cuántos años tienes?

- 16 – no era difícil sacar las cuentas, Nick tenía 20 años y la verdad ahora que reflexionaba sobre eso, no había visto ningún alumno o maestro que luciera mayor de 30.

- Demasiada información para un día- dije tirándome en la cama.

- La mayoría de los chicos llega aquí a los 12 o 13, cuando tu marca cambia de lugar por última vez pasa de tu hombro a tu muleca izquierda, es entonces cuando te dan tus alas y dejas de envejecer, después de eso tienes que un años para ganarte el derecho a volar, para eso te asignan un novato, tú te conviertes en su tutor cuando el chico adquiera su marca en el hombro, se puede decir que te has graduado con honores.

- Espero que haya un manual para todo eso, porque en verdad apenas si te puedo seguir después de todas esas explicaciones – bromeé.

- Descuida tu primer semestre aquí te prepara para todo lo que viene después, duerme un rato vale... y bienvenida a tu nuevo hogar Iris.

domingo, 27 de febrero de 2011

When it happens - Susana Colasanti





Sinopsis:

Sara y Tobey no podían ser mas diferentes. ella esta enfocada en entrar a la universidad que ella considera su primera elección; el desea ganar la batalla de las bandas. la otra meta de Sara es encontrar el verdadero amor, así que cuando Dave , un deportista popular , la invita a salir, ella se emociona muchísimo. pero entonces esta Tobey. sus increíbles ojos azules y su inconvencional ingenio siempre se mete en sus pensamientos. y resulta suceder que una de las metas de Tobey es también hacer que Sara se enamore de el. contada desde puntos de vista alternantes, la real conexión entre Sara y Tobey tendrá a todos a emocionados desde el minuto en el que ellos se encuentran !