summer

summer

lunes, 13 de septiembre de 2010

Split_ Serie de Vampiros

Aqui una pequeña galeria de la serie split, hace poco me puse a ver la tele jejeje y pues me tope con esta serie que esta siendo tranmitida todos los jueves a las nueve en Boomerang, esta fantastica y la recomiendo al 100%..... XD 






PD:: Leo es mio jejejejjejej

domingo, 12 de septiembre de 2010

Millenium snow (Sennen no yuki) - Bisco Hatori






SIPNOSIS:

Sennen no Yuki es una historia que gira alrededor de la protagonista Chiyuki Matsuoka, una chica de secundaria hospitalizada con un problema al corazón. Desde que nació, su corazón fue siempre muy débil y le fue dicho que probablemente viviría solo por 15 años. Sin embargo, un día se encuentra con Tōya Kanō, un vampiro, con el problema contrario: Tōya vive por mas o menos mil años. Es una costumbre para los vampiros de 18 años de edad, elegir a una compañera humana para vivir por 1000 años quien en cambio le dejará beber de su sangre y compartir su período de vida por mil años.

Descargas:



Capitulo 2

Karla

Al y Marc son mis mejores amigos de la facultad de derecho, esa noche me invitaron a tomar un trago y por su puesto acepte. Bailamos un rato en el club, se llama “migajas de pan”, si es un poco extraño el nombre del lugar, pero así se llama.

- Al te encargo a la princesa, encontré a la chica – dijo Marchello observando una sexy morena de ojos felinos, jajaja si Marc se llama Marchello, pero no le gusta su nombre.
- No tienes que encargarme con nadie Marchello, ve con tu chica – dije empujándolo lejos de nuestra mesa.
- No me digas así soy Marc Valencia, solo Marc – grito mientras se perdía entre la multitud buscando a su dama.
- Vamos a tomar algo nena – ofreció Alphonse tomando mi mano y guiándome hasta la barra.
- Una coca-cola con hielos y una cerveza – pedí al mesero, quien estaba de espalda sirviendo unas bebidas.
- La coca-cola es para ti primor – dijo Al a modo de broma.
- No compañero, necesito mi cerveza y no pienso cedértela – discutí siguiéndole el juego.
- Entonces tal vez sería mejor dos cervezas – dijo el mesero colocando dos botellas destapadas frente a mí.

Mi mundo se detuvo un instante, el chico tras la barra era el espécimen del sexo masculino más sexy y hermoso del mundo, alto y de tez clara, cabello oscuro y lacio, músculos bien definidos asomándose bajo su blanca camisa, labios rosados y carnosos, invitando a ser besados y ojos de un verde musgo precioso, enmarcados por espesas y largas pestañas. Nuestras miradas se encontraron por un segundo pero eso basto para mí, todos mis pensamientos giraban en torno a él, lucia como idiota viéndolo así, el solo sonrió.

- Gracias – contesto Al, ya que yo no podía dejar de mirar a la chulada de hombre frente a mí.
- Se le ofrece algo más señorita – pregunto el mesero de nombre Franco, según lo que se leía en su gafete de empleado, volvió a sonreír y casi muero de un ataque, sus ojos me miraban tanta atención, recorrieron mi rostro y se quedaron fijos sobre mis labios, él quería besarme, no sé como rayos lo sabía, pero así era, y la mejor parte es que mi cuerpo exigía lo mismo.
- Ignórala hermano se la vive en su mundo – dijo Al pagando las cervezas y distrayéndome un poco.
- Gracias – murmure, mientras el sexy mesero se iba a atender las otras mesas.
Pase el resto de la noche acechándolo con la mirada, no pude evitarlo, cada parte de mi cuerpo pedía correr junto a él y abrazarlo. Peo al final lo mandaron a la bodega y no lo volví a ver, salimos solo Al y yo, porque Marc se marcho con su chica mucho antes.

- Te llevo a casa – ofreció Al.
- No te preocupes me voy sola no esta tan lejos –
- Marc me mata si sabe que te deje ir sola, anda por lo menos déjame llevarte hasta el edificio- dijo poniendo ojitos de perrito regañado.

Accedí y llegamos en unos minutos, el no entro al edifico por supuesto porque Alphonse es todo un caballero, gay pero un caballero. Estaba a punto de meter la llave en la puerta cuando escuche los desenfrenados jadeos de mi hermanita y su galán. Oh perfecto otra noche que tengo vagar sola antes de dormir. Iba preparada para eso, me puse mi chaqueta y cambie mis zapatillas por unos converse que guardaba detrás de la maceta en la entrada.

Camine hasta el parque a unas cuadras del edificio y me senté en una banquita bajo la única farola prendida, revise mi reloj era más de media noche. Escuche un grito desde los árboles y los bellitos de mi nuca se erizaron, luego otro grito, y dios mío comprendí que ese era Marchello.

Corrí hasta los árboles y distinguí dos figuras tiradas sobre el césped, uno mi amigo Marc, y la otra la loca chica del bar, sobre él, mordiendo su cuello, zorra asquerosa.

- Hey loca déjalo en paz – le grite sin miedo.
- No te metas donde no te llaman – siseó, mostrándome sus colmillos y con la boca manchada de sangre, sobre el pasto aun estaba Marchello, inconsciente pero aun vivo.
- Tu maldita loca, es que todos en esta ciudad se creen vampiros, están todos dementes – grite, mientras liberaba mi poder mental y la golpee hasta que cayó hacia atrás con los ojos muy abiertos.
- ¿Qué demonios eres tú? – gruño aturdida por la sacudida de poder.
- La que te va a mandar al hospital en coma si no te largas – le advertí, pero no retrocedió, por el contrario se lanzo sobre mi.

Cerré los ojos esperando el impacto, pero los abrir al escuchar un jadeo de dolor, frente mi la chica caía al suelo con una flecha plateada incrustada en su pecho, cayó y se convulsiono un par de veces, luego desapareció convirtiéndose en cenizas. Gire para mirar a mi salvador y vaya sorpresa era Franco, el sexy mesero.

- ¿Estás bien? – pregunto acercándose y revisando mi cuello con delicadeza.
- Oye, esa chica estaba loca, pero no era necesario que hicieras eso – dije aun sin poder creer lo que mis ojos presenciaron, entonces recordé que Marc estaba ahí tirado en el césped.
- Tranquila no paso nada – susurro en mi oído, colocó su mano en mi frente y todo se volvió se oscuro.

Desperté la mañana siguiente en mi cama, vestida con mi linda pijama de ositos, y mi hermana sentada aún lado mirándome con ojos de preocupación.

- ¿Karla cómo te sientes?- pregunto examinando mis pupilas.
- Bien, pero donde esta Marchello, y la loca, y el mesero?- pregunte aturdida, pero cada vez que trataba de recordar lo sucedido un dolor estallaba en mi cabeza.
- Todo está bien, anoche los asaltaron a ti y a Marc, pero ese chico Franco llego a tiempo para ayudarlos – me explico.
- ¿cómo llegue aquí?- me senté en la cama y de nuevo comenzó el dolor al tratar de recordar.
- Franco te trajo, solo te diste un golpe en la cabeza, el asaltante forcejeo contigo y caíste, pero todo está bien, Marc está bien, solo tiene una herida en el cuello, pero no es grave – tomo mis manos entre las suyas y comenzó a llorar.
- No llores Karina, no soporto verte así, vamos estoy bien – dije abrazándola.
- Fue mi culpa, tu pudiste llegar temprano a dormir, pero yo estaba con Matías, lo siento tanto hermanita – se disculpo sollozando.
- Está bien, sabes, creo que tal vez debemos buscar otros dormitorios, donde los cuartos sean individuales, así ya no tendríamos ese problema – le sugerí.
- Pero donde vamos a encontrar eso, es mitad de semestre, nadie se muda a estas alturas- dijo recuperándose un poco del drama.
- El edificio donde vive Alphonse tiene un cuarto disponible, y yo podría quedarme con él mientras encontramos otro –
- No, papá se infarta si sabe que vas a vivir con un hombre – dios mío, en ocasiones Kari es muy obstinada.
- Al, es gay, y además no le diremos a papá, sería temporal, ¿Qué dices? – al final me salí con la mía, este sería nuestro ultimo día en el dormitorio.
-
Alphonse paso por nuestras cosas en su camioneta, era solo ropa, zapatos y algunas cosas para cocinar, todo se transporto en un solo viaje. Arreglamos el cuarto de kari y luego llevamos mis cosas al cuarto de Al.

No era una suite muy elegante, tenía una litera, un closet, una mesa y tres sillas, televisión y un DVD, un baño con regadera, estantes con libros, y toros con platos y utensilios para cocinar, aunque la cocina en si era muy pequeña, consistía en una parrilla de dos quemadores, y un mini refrigerador. Gracias al cielo Alphonse es un gay ordenado, todo estaba limpio y en su sitio.

- Será temporal Al, te lo prometo – le dije mientras colocábamos mi ropa en el closet, y mis libros se quedaron en una caja de cartón.
- No te preocupes, sospecho que el vecino de enfrente se mudará pronto, debe más de dos meses de alquiler- comentó mientras se cambiaba su camisa sudorosa por una limpia.
- Accediste muy fácil, ¿qué es lo que no me estas ocultando? – lo interrogue.
- Mi papá viene este fin de semana, y bueno... será feliz de ver a su hijo compartiendo habitación con su chica – dijo con las mejillas coloradas.
- Alphonse no le has dicho – le regañe – no me molesta fingir que soy tu novia, pero no puedo creer que no le hayas dicho –
- No es fácil, cuando el alardea con sus amigos de su hijo mayor que va a ser abogado, y de cómo es todo un rompecorazones – pobre Al, su papá es un bruto, teniendo un hijo maravilloso, solo le preocupa su apariencia como machote.
- Ok, olvídalo, seré tu novia hasta que lo necesites, total ya me resigne a vivir solterona – dije en tono dramático.

Fuimos a clases por la tarde, y después pasamos a visitar a Marc a su departamento, estaba pálido pero bien, tenía una pequeña herida en su cuello, la cual sanaría pronto y al igual que yo no recordaba al agresor. De regreso pase a disculparme con mi jefe en la librería, el señor Santiago, y le prometí reponer mi turno el domingo quedándome todo el día, no comprometí el sábado, ese día estaba reservado para el amor de mi vida, mi amigo gay Alphonse.