primavera

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sábado, 18 de diciembre de 2010

Boodlines - El nuevo libro de Richelle Mead

Hola  a todos, pues bien Last sacrifice culmino con la saga Vampire Academi, pero este nuevo libro de Richelle Mead promete mucho, en mi opininon espero que el protagonista masculino de esta historia sea nuestro querido Adrian, ¿Qué opinan ustedes?



Bloodlines . Está ambientada en el mismo universo, así que tenemos todos los cimientos del mismo mundo, las mismas reglas, todo lo mismo .

.. En cierto modo, la serie no termina, porque todavía estamos allí y Rose tendrá pequeñas apariciones. La narradora sera Sydney, una humana Alquimista, Jill, una Moroi, también tendrá un papel clave y el protagonista masculino sera una sorpresa, solo puedo decir que es uno de los intereses amorosos de VA.

Se llevara a cabo en el mundo humano, para ser exactos en una escuela ubicada en California, brillante y soleado lo cuales problemático para los vampiros.

Reseña por el blog: http://mislibrosfantasticos.blogspot.com/

viernes, 17 de diciembre de 2010

Capitulo 10

Perdon por la tardanza, pero bueno mi vida es un caos, jejeje y aqui esta el capi que sigue espero lo disfruten :)


Karla

Karina y Lizzet conversaban alegremente como si lo de la noche anterior fuera cotidiano para ellas, yo apenas podía aceptar que Liz fuera real. Su largo y hermoso cabello lacio contrastando con el rubio y ondulado de mi gemela.

- Te vas a quedar ahí parada o vienes a almorzar? – pregunto Karina.

Camine despacio y me senté frente a Lizzet, Karina se puso de pie y me aterro la idea de quedarme sola con Liz.

- ¿A dónde vas? – chille.

- Voy por tu almuerzo tonta, no tardo, además Liz no muerde – bromeó mientras se alejaba hacia la cocina.

- Lo siento – murmure.

- ¿Por qué te disculpas?, tu no has hecho nada malo – dijo mostrándose confusa por mi comentario.

- Porque me obligue a mi misma a olvidarte, mientras tú estabas sola y Oscar te perseguía.

- Karla eso no fue culpa tuya, lo que paso con Oscar es cosa del pasado, creo que si yo hubiera estado en tu lugar también habría deseado olvidarme de esa pesadilla – dijo mirándome con sus ojos azul grisáceo, no pude evitar espiar en sus pensamientos y lo que vi me impacto un poco.

- ¿Estas embarazada? – duh… pregunta estúpida lo se, merezco un golpe por eso.

- Si – dijo sonriente – y por lo visto tu habilidad mental es mejor de lo que pensaba… ok… tengo algo que proponerte – dijo en tono serio.

- Te escucho – dije acomodándome en mi asiento, a estas alturas me preparaba psicológicamente para cada noticia, cada una siempre resultaba más increíble que la anterior.

- Te gustaría a prender a manejar tus habilidades… me refiero a aprender a utilizarlas para poder defenderte de los vampiros impuros.

- Definitivamente si, no quiero que nadie salga herido por intentar protegerme, prefiero hacerlo yo misma – eso era algo muy cierto, al recordar esa sensación que percibí al saber que Franco estaba en peligro, casi muero de miedo por perderlo.

- Perfecto, conozco al maestro indicado para esta tarea, empiezas hoy mismo a las seis de la tarde en el gimnasio, lleva ropa cómoda por si hace falta un poco de entrenamiento de defensa personal contra impuros.


Después de lo que resulto ser un muy agradable almuerzo, las tres salimos a recoger mis cosas del cuarto de Al, ya que se decidió que lo mejor para todos era quedarme en la vivir en la Academia al menor mientras pasaba todo esto. A lo que si no accedí fue a abandonar la facultad de derecho, por desgracia mi trabajo no tuvo la misma suerte, y tuve que pasar a avisarle a mi jefe que me retiraba por problemas personales.

- Creo que esa fue la ultima caja – dijo Marc subiéndola en la cajuela del auto.

- Ok, gracias.

- Karla, lo siento – se disculpo Karina – durante mucho tiempo solo quise protegerte de este mundo de criaturas míticas y ahora eres el centro de atención de uno de los impuros mas sanguinarios y fuertes del mundo, no se que haría si algo malo te pasa.

- Eso no va a pasar, además en parte fue mi culpa, no debí ocultarte lo de mis habilidades mentales, ahora solo espero sobrevivir a la tristeza de mi amigo Alphonse.

- Oye hermosa no te vayas a olvidar de tus buenos amigos ahora que te mudas a una escuela de riquillos – bromeo Al.

- Yo no me preocupo por eso, soy inolvidable – dijo Marc batiendo sus largas pestañas de forma dramática.

- Oigan solo me voy a cambiar de casa, seguiré siendo su amiga y no dejare de asistir a la universidad, además si no soy yo, quien mas puede aguantarlos par de locos – nos dimos un abrazo grupal, el cual fue interrumpido por Lizzet quien toco el claxon indicándome que ya era hora de marcharnos.

- Los veo en clases el lunes – me despedí desde la ventanilla del auto.


El área de dormitorios para las chicas es genial, por fin tenia una habitación para mi solita, pero no tenia mucho tiempo para deleitarme con mi libertad, porque a las tenía mi primera clase de control mental. Me cambie mis jeans por un pans azul marino una camiseta roja y salí de la habitación directo a mi destino. Pero al llegar al gimnasio no había nadie, así que me senté en las gradas tratando de encontrar a mi impuntual maestro buscando en la mente de los que pasaban cerca.

- Te falta mucho por aprender, no basta con leer los pensamientos, existen criaturas capaces de bloquear el acceso a sus mentes – esa voz era inconfundible, Franco apareció de la nada con unas bermudas de color beige, sus tenis, y solo eso, mostrando su musculoso pecho y su perfecto abdomen, dios, decir que el chico es bello, sería quedarse corta.

- ¿Tú eres mi maestro? – pregunte incrédula, él solo sonrió.

- Si, y por cierto, eso ultimo que paso por tu cabecita cuando me viste… pude leer tus pensamientos, no quiero distraerte así que será mejor que me ponga una camiseta v- bromeó, mientras sacaba una camiseta de su mochila.

- Ok, lo primero que tienes que enseñarme es como bloquearte, que sepas todo lo que pienso cuando estas cerca, es vergonzoso - replique.

La tarde paso volando, cuando se lo proponía Franco era el maestro más capaz y responsable del mundo. Ciertamente sabía algunas cosas sobre el poder mental, pero aprender a noquear a alguien con mas fuerza que yo tan solo con un pensamiento mío, resulto ser todo un reto, ocultar mi mente, e incluso mi presencia, también aprendí a hacer mis ilusiones mentales mas reales y duraderas, y todo eso en dos horas.

- Pues de verdad no me imagino a Adi con tu lindo sobrino – comente mientras descansábamos en la jardinera frente al gimnasio.

- Hacen linda pareja, ya era hora de que ese par se encontrara – dijo, sacando una botella de agua de su mochila.

- Nunca imagine que entrenar esto fuera tan cansado solo tengo ganas de dormir – dije recargando mi cabeza en su hombro.

- Sus deseos son ordenes princesa – beso mi mejilla, cargo nuestras mochilas y me cargo en sus brazos como a un bebe, el resto paso como un rápido borrón y luego estábamos en mi habitación.

- Wo, eso fue impresionante – dije tratando de ponerme en pie, pero estaba un poco mareada por el viaje, casi caigo, pero Franco me sostuvo por la cintura.

- Es cuestión de acostumbrarse – bajo nuestras mochilas, y me acomodo de nuevo en sus brazos sentándose en la cama.

- Creo que ya no tengo sueño – murmure perdiéndome en sus hermosos ojos verdes, el levanto una ceja divertido y note como quería entrar en mis pensamientos pero no lo deje.

- Ok, entonces si no quieres dormir, ¿qué quieres hacer? – pregunto, tome su rostro en mis manos y lo bese, hasta que sus besos se volvieron más ansioso y desenfrenados.

- Vale… alto – dijo separándose de mi un poco – enserio tienes que dormir.

- Lo siento – dije levantándome para buscar mi pijama.

- Voy por algo para cenar mientras te cambias, no tardo – dijo saliendo de la habitación tan rápido que incluso las cortinas de mi ventana se agitaron.