otoño

otoño

lunes, 15 de agosto de 2011

Capitulo 1 (parte 2)

(Ángel)
“Un gusto de verte de nuevo Ángel”, esto era peor que una pesadillas, Eloísa estaba aquí, Francesco también, nuestra protegida era un lió de emociones, porque su alma gemela por extraños caprichos de destino termino siendo su hermano adoptivo. Tenía el reporte en mis manos y apenas podía creerlo, la madre de Tami murió en el parto, y la pequeña fue adoptada por Nicholae y Alanis, los padres biológicos de Anthony, el chico destinado a tener la otra mitad de aquel conocimiento tan importante, su alma gemela, su otra mitad, fueron criados como hermanos, y aunque no lo eran es difícil borrar la educación de toda una vida, para Tami, Tony era solo un imposible, el dolor y la culpa la corroen, oficialmente esta misión esta empezando con el pie izquierdo.


Después de la ensayada explicación de quién era y todas las formalidades de presentación con las chicas del dormitorio, salí con el informe en mis manos, mientras más leía mas me aterraba el alcance que la presencia de Isa podría tener en Tamara. Eloísa era un demonio de ira pura, acepto ser convertida en demonio a cambio de una sola cosa, tener a Francesco, aunque esa historia ya es pasado apenas soporto la idea de tener que verla, físicamente somos muy parecidas, hasta antes de que aceptara cambiar ella y yo éramos idénticas.


Bajaba las escalares sin poner mucha atención, mi pie resbalo del escalón, pudo ser un fuerte golpe, pero unas manos me detuvieron por los hombre deteniendo mi caída. Levante las vista, si alguien me hubiera dicho que ojos como esos existían no lo abría creído pero ahí estaba, hermosos ojos verde olivo, con peñas motas de color dorado cada vez la luz del sol los tocaba, el dueño de esos ojos Anthony Cruz.


- Estas bien – pregunto con voz preocupada.
- Si, lo siento por poco caigo encima de ti – me disculpe totalmente, esos ojos, esa mirada no era normal, había demasiado en esos ojos.
- Tu tobillo, creo que podría estar torcido – dijo señalando mi pie, cuando trate de asentarlo en efecto dolía, tanto tiempo sin un cuerpo humano me había olvidado lo frágiles que pueden ser.
- Creo que iré a la enfermería – el sonrió y fue como ver el cuadro perfecto, hermosos ojos, linda sonrisa, cabello castaño claro, piel ligeramente bronceada, bastante alto para solo tener 14 años (bueno casi 15), pero aun así tenía todo para conquistar el corazón de Tamara, porque rayos tenía que ser hermanos por la ley.
- Deja que te acompañe – dijo sosteniéndome con cuidado y ayudándome a bajar con cuidado el resto de las escaleras.


Antes de bajar la última sección, había un enorme vitral mostraba el campo de fútbol. Sentada en completa soledad, abrazando sus rodillas con ambos brazos, estaba Tamara, tanto Tony como yo reaccionamos al mismo tiempo al verla, si no corregía este lío lo más pronto posible todo podía terminar muy mal.

fin del capi