primavera

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jueves, 30 de enero de 2014

Last kiss Capitulo 12

Capitulo 12
Adiós y hola


Ángel

Mi rostro estaba siendo acariciado, y no me sentía inquieta ante tal afirmación, él aroma a mi alrededor era uno muy familiar para mí, me llenaba de paz, me llenaba de felicidad, me hacía sentir completa.
-          Nos volveremos a ver – susurraba su voz.

Desperté de golpe, como si un balde de agua fría hubiera sido lanzado a mi cara, mi corazón latía rápidamente, mis ojos se ajustaron a la oscuridad de la habitación, estaba en una camilla de la enfermería, Miguel estaba acurrucado en un sofá cuidando de mi. Francesco, ¿dónde está él?, pensaba mientras intentaba ponerme de pie.

Pero mis piernas no parecían querer soportar mi peso, me senté en la cama, respire profundo un par de veces, y entonces lentamente me puse pie, el suelo estaba helado, pero decidí ignorar eso, me concentre en dar un paso y luego otro más, así hasta lograr salir de la habitación.

Lágrimas quemando mis ojos, no podía pararlas, y tampoco podía explicarlas, ¿por qué lloraba?, ¿por qué lloraba si Francesco estaba ahí?, seguro en alguna habitación, descansando, y tan pronto como él me viera, me abrazaría y me diría que todo está bien. Concentrarme en encontrar la habitación, eso era todo lo que tenía que hacer.

No me costó trabajo encontrarla, la luz estaba encendida, y la puerta abierta. Entre sujetándome de la pared, y lo vi, estaba ahí dormido, su piel pálida, su rostro sin expresión alguna. Me acerque, toque su mano, estaba helada, retire mi mano como si ese contacto me hubiera quemado, mire su pecho, no se movía, mis dedos se posicionaron en su cuello, no había pulso.

Caí sentada al piso, temblando incontroladamente, mientras más lagrimas inundaban mi ojos, no podía ser cierto, esto era un sueño, una pesadilla.

-          Ang  - alguien me tomo por los brazos y me levanto sosteniéndome por la cintura para que no callera de nuevo.
-          Ang cariño, por favor no hagas esto, Ang respira, Ang por favor mírame, mírame – reconocí la voz al mismo tiempo que me gire a verlo, era Miguel.
-          No es cierto – hipé entre lagrimas – dime que no es cierto – exigí mientras le miraba a los ojos, pero el aparto la mirada como si no fuera capaz de hacer nada más por mí.
-          Ang cariño, escucha, lo intentamos pero no fue posible, el estaba muy débil, el estaba …

No escuche lo demás, no quería hacerlo, me llevo  cargando hasta mi habitación en la enfermería, me recostó en la cama y yo solo me quede mirando el blanco techo, escuchando mis sollozos, incapaz de hacer nada más. Francesco no estaba más en ese cuerpo, Francesco el primer hombre de mi vida, Francesco mi primer y único amor.

Sería una mentirosa si dijera que lleve bien ese adiós, no lo hice, Miguel no pudo ser parte de mi vida, no quise intentarlo y él lo entendió. Me propusieron muchas veces regresar arriba, pero rechace esas ofertas y seguí viviendo en el mundo terrenal con pequeñas misiones en diferentes lugares. No sentí el paso del tiempo, dieciocho años pasan volando, y es verdad eso que la gente dice, el tiempo cambia a las personas, con el tiempo maduran, o se vuelven locas, o simplemente depresivas, yo no tenía muy en claro que clase de persona era justo en ese momento.

Tamara y Tony fueron capaces de dejar el instituto y vivir una vida más o menos normal, Tony  hizo su parte en cuando a la gran misión que venía con su don y aún ahora quedaba mucho que ellos dos tendrían que pasar, pero estaban juntos, se tenían  él uno al otro.

Lo bueno de mis misiones era que me llevaban de un sitio a otro, conociendo diferentes lugares y personas, no dejándome el tiempo suficiente para sentir cariño especial por alguna persona o ángel que llegase a conocer durante mis tareas. Era una existencia solitaria, en estos días ya solo de vez en cuando me encontraba con Iris, pero eso era todo, Sam me insistió que todo iba a estar bien, que yo lo superaría. Pero no era verdad, por mi causa el alma de la persona más importante en mi vida había desaparecido.

Esa tarde en particular estaba helando, el frio invierno había llegado sin avisar, la primera nevada nos había caído a finales de noviembre y no pintaba para mejorar hasta como por abril, mi nueva asignación era cuidar de una chica llamada Niel, estudiante de intercambio con un alto coeficiente intelectual, casi teníamos asegurado que era la otra mitad del don de que hace algunos años Tamara había perdido sin saber los porqués.

El campus universitario estaba ubicado no muy lejos de la ciudad, yo era maestra de idiomas y para los alumnos de intercambio tener más de cuatro sesiones de mis clases a la semana era obligatorio. Niel era una chica menudita, de grandes ojos oscuros siempre abiertos de par en par, y fuera de miedo, sorpresa o simplemente fascinación. Iba adelantada un año a los de su curso, por lo que con 17 años ya era considerada un verdadero genio. Además de idiomas yo había conseguido hacer una linda amistad con la chica, eso era algo bueno para ambas, mi presencia calmaba su inquieto corazón y ella me hacía compañía y evitaba que yo perdiera mi mente.

-          Este café te va a encantar – canturreo Niel, estaba metida en capas y capas de suéteres y un enorme abrigo, que apenas si se podía distinguir su delgadez.
-          Me dices lo mismo cada semana, creo que tienes algo con eso de descubrir y probar todos los cafés de la ciudad – le conteste burlona, ella hizo un puchero.
-          Pero de verdad este es especial, hacen unos caramelo machiato para morir – dijo poniendo ojitos de cachorro.
-          Deja de usar tu ternura en mi contra, sabes que iré de todos modos – dije sacándole el enorme gorro que llevaba en la cabeza liberando sus castaños rizos salvajes.

Corrimos todo el camino hasta el café, ella persiguiéndome por su gorra y yo canturreando una vieja canción Italiana que hablaba de spaguetis y de enamorarse del chico gordo de las pizzas, con Niel yo me convertía en un desastre total, cualquier barrera sentimental que hubiera podido crear en estos 18 años se venía abajo con solo mirar esa carita de bebe.

Nos acomodamos en una mesita cerca de la chimenea, el lugar está abarrotado por lo que no me sorprendió que tardaran casi 15 minutos en tomar nuestra orden, pedimos dos caramelo machiato y una rebanada de cheescake y pay de limón para compartir, y mientras esperábamos por nuestra orden empezó a soñar algo de pop a todo volumen. De pronto sentí un cosquilleo en la nuca, como si alguien hubiera soplado su aliento en ella, me gire por la sensación y fue entonces que lo vi, un muchacho de cabellos lacios negros como la noche y enigmáticos ojos azules oscuros, como el cielo enfurecido para hacer caer una tormenta, su mirada y la mía de conectaron unos segundos, el sonrió mostrando unos braquets, y sus pómulos se pintaron de rosado iluminando su rostro. Aleje la vista en ese mismo instante, mi corazón humano golpeaba en mi pecho como el aletear de un colibrí.

-          ¿Qué está mal? – pregunto Niel con la preocupación grabada en sus expresivos ojos.
-          Nada, solo creo que vi a aquel mesero escupir tu machiato – bromee, ella rió y me lanzo una bolita de pelusas que había estado arrancando de su abrigo.
-          Eres tan mala conmigo, algún día de estos te voy a abandonar – bromeo ella.

Nuestro machiato y los postres llegaron un poco después, y Niel tenía razón, eran deliciosos, pagamos y dejamos una generosa propina. Antes de irnos busque con la mirada al chico de los braquets pero como no logre encontrarlo y temiendo que Niel notara mi ansiedad preferí seguirla hacía la calle y nos pusimos en marcha hacía el pequeño apartamento que compartíamos.

Seguro pensarán que para una adolescente de 17 salir a la aventura y vivir la vida loca sería el comportamiento más natural, sin embargo Niel no renegó de vivir conmigo después de que en su último departamento entraran a robar una noche mientras ella había salido a hacer un recado de la escuela. Yo no tenía la apariencia que solía tener antes, mis cabellos rubio y ojos azules fueron reemplazados con un corto cabello lacio castaño y ojos cafés claros, lo único que guste en conservar fue mi estatura y mi porte físico, ya que estar atlética y sana era necesario para proteger a Niel en caso de ser necesario, yo lucia como una profesora de idiomas en sus veintes, tranquila, protectora, y capaz de dar seguridad, a decir verdad hasta cierto punto maternal.

Supongo que por eso Niel se adapto tan bien a mí, no éramos como madre e hija, pero el sentimiento de cariño y protección estaba ahí, era como un lazo familiar, uno que me tomo casi seis meses lograr. Y de pronto verme así con mi corazón agitado, preguntándome qué demonios que me pasaba con ese niño de los braquets no se me hacía justo, no a mí, no de nuevo.

-          Sam – marque el teléfono de la amiga de Francesco.
-          Sabes que no me molesta saber de ti, pero entre Italia y Canada hay una buena diferencia horaria, porque me haces levantarme tan condenadamente temprano – pregunto ella sonando soñolienta al otro lado del teléfono.
-          Dime otra vez, porque Francesco no puede reencarnar- pedí con voz llorosa.
-          Ahh cariño no de nuevo, ya pasamos por esto, muchas veces, deja de lastimarte, no es tu culpa, su alma estaba muy débil, ese enfrentamiento fue duro para él, sin ser un demonio, sin ser un ángel, no podía soportarlo, él solo… no lo sé, el solo quizá esta mejor así descansando en el infinito universo, siendo energía pura.
-          Pero el no puede… - hipe tratando de controlar mi llanto – ¿de verdad, ni una sola posibilidad?
-          Mira, aun si pudiera, la posibilidad de que tu y él se encuentren de nuevo es casi nula, el no te recordaría, su alma sería nueva, estaría destinada a otra persona, el no regresaría a ti – dijo sonando sumamente preocupada – odio que me preguntes esas cosas, deja de lastimarte y ve a la cama, en Italia ya debe ser hora de dormir, anda, no quieres preocupar a Niel, por favor cuida de ella.

Platique un poco más con Sam olvidándome del tema de Fran, me hablo un poco de todo y finalmente me quede dormida con el teléfono en la oreja. Lo cual no fue agradable al despertar, tenía un condenado dolor en la mejilla y en la oreja que me vi obligada a tomar un paracetamol y a ponerme una de esas absurdas gorras con orejeras, Niel no paro de burlarse de mí hasta que nos separamos en la universidad.

Tenía un par de horas libres al medio día, así que las aproveche para tomar un café, y si, malditamente si que fui al mismo café que Niel me había llevado el día anterior. Me senté en una mesa cerca de la barra, como era mitad de día y todos estaban en sus trabajos o escuela, me atendieron rápidamente, pase mis dos horas sentada esperando verlo, pero no apareció. Por supuesto que no iba a aparecer a estas horas seguro estaba en la escuela, cuando salí eran más de las cuarto de la tarde apenas si tenía tiempo para llegar a mi clase de las cinco, suspire fastidiada, y cuando di el primer paso fuera del local, mis tontas botas resbalaron.
Me iba a caer de culo en el escalón, eso me iba a doler, y cojearía hasta el trabajo y Niel se moriría de la risa cuando se enterara de mi caída.

Esos pensamientos me llenaban la cabeza hasta que me di cuenta que mi trasero estaba seguro y unas fuertes manos me ponían de pie. Abrí los ojos espantada, mi salvador me sonrió, una sonrisa con braquets, unos traviesos ojos azules y una enorme gorra de orejeras idéntica a la mía.

-          Rebajas de fin de temporada en almacenes “Luigi” – dijo el chico manteniéndome aun sujeta de ambos brazos.
-          No, la mía fue comprada por internet – conteste, sacudiéndome un poco lo cual hizo que le me soltara, y yo finalmente pude ponerme de pie. El era chaparro, por lo menos unos cinco centímetros más bajo de estatura que yo, y yo ni siquiera llevaba tacones.
-          Ni siquiera traes tacones, ¿Por qué te caíste? Estabas pensado en las musarañas- se burlo.
-          Esos escalones están congelados – me queje, él se agacho, y con una mano enguantada reviso el escalón.
-          Tienes razón, parece que el jefe me regañara, llegue tarde y no he puesto sal en el escalón para evitar que los clientes se caigan – dijo levantándose y sacudiéndose los guantes a los costados de ambas piernas – mis disculpas señorita – se metió al local sin siquiera darme otra mirada.

Por la noche en el departamento no podía dejar de darle vueltas al asunto, no podía ser verdad, Francesco era alto, cabello rubio ojos verdes, una belleza de hombre, una perfección andando. Yo no podía sentir atracción por un muchachito desgarbado, chaparro, con braquets, no, eso no era mi estilo.

-          Y entonces me parece que han castigado a Carlo, su padre lo ha regañado por llegar tarde al trabajo y porque los escalones del negocio estaban cubiertos de hielo, pobre Carlo, su padre debería dejar de tratarlo así, solo porque eligió estudiar música en lugar de ser médico no significa que valga menos que sus hermanos.
-          Uhh perdón, ¿de qué estamos hablando ahora? – me disculpe.
-          Estas en las nubes, te hablaba del chico que conocí hoy en la biblioteca, es el hijo del dueño de la cafetería a la que fuimos ayer, se llama Carlo – y entonces Niel extendió la mano para ofrecerme el celular, y mirar una fotografía, una fotografía de una Niel sonriente junto a un chico de braquets muy singular.
-          Vale, y porque te has sacado una foto con él – refunfuñe.
-          Porqué me dijo que mis ojos eran hermosos y que quería una foto conmigo para inspirarse – dijo Niel con ojos soñadores, ay no, ay no, el chico de braquets se llamaba Carlo, y había coqueteado con niel descaradamente, y yo era una loca por emocionarme, porque mi corazón latía con fuerza por ese humano.
-          Y así nada más te sacaste una foto con él – la regañe.
-          No, jajaja le he cobrado una tarifa alta, tengo derecho a cinco cafés gratis y cinco postres gratis de aquí hasta que termine el año – dijo Niel sonriendo con satisfacción.

-          Chica lista – le guiñe el ojo – ahora debo ir a comprar algo para la cena o moriremos de hambre – dije tomando mi abrigo – ¿que se te antoja? – la mire a los ojos por dos segundos y ambas dijimos a coro – comida china.

Fotografías Capitulo 1 - Nueva historia

Pues hola de nuevo, aquí va el primer capitulo de mi nueva historia, no recibí comentarios ;^;, estoy asumiendo que no es tan mala como pensaba, jajaja
Espero disfruten la lectura, yo disfrute escribiéndolo, aquí entre nos ya tengo un personaje favorito *w* es Daniel jajaja amo cuando hago mis personajes gays, no se simplemente los amo.





Capitulo 1
El chico soñador

Lo cierto es que aquel trauma con el chico del viñedo lo conocían pocas personas, su maestra de arte en el instituto medio, quien la había impulsado a seguir por los caminos del arte, durante la exposición de cuadros al final del semestre su pintura del chico soñador fue comprada, Sam nunca conoció a la misteriosa mujer que lo compro, sin embargo su maestra no dejo de insistir que tenía talento, y que debía seguir por ese camino.

Aunque seguramente su maestra se refería al camino de pintar, sin embargo ella desvió un poco esa visión, y durante su segundo verano en la universidad se decidió a participar en un concurso de fotografía, el premio fue una beca, un viaje con todo pagado a lugares de importancia étnica y cultural a lo largo de todo el país y bajo el asesoramiento de fotógrafos expertos, tomar fotografías que posteriormente fueron usadas para una galería y un libro, cuyos fondos fueron destinados a las personas que más lo necesitaban. Varias de sus fotos fueron incluidas en la galería, y muchas más en el libro, la persona que fue su asesora era docente en una universidad dónde si existía la oferta de un curso dónde la fotografía era una especialidad que se tomaba muy enserio.

Por primera vez el nombre de Sam aparecía en los créditos de las fotos que fueron seleccionadas para la edición del libro, y también en aquellas fotos que fueron vendidas en la galería durante aquel mismo agosto, y fue entonces que recibió la propuesta para estudiar en la universidad donde su asesora trabajaba, ahí ser fotógrafa profesional pasaría de ser un sueño a una realidad tangible.

Y aquí estaba, feliz de levantarse para un sábado de trabajo. El estudio fotográfico en él que trabajaba era de la maestra Estela, aquella maravillosa mujer que la había asesorado en la beca y que ahora era una de sus docentes más queridas. Esa mañana iban a hacer fotografías familiares a una de las familias más ricas de la ciudad. Tenía que verse presentable, así que busco unos pantalones negros entubados, se calzo unos zapatos de piso y un blusón blanco con bordados en plata, como el frío mes de octubre ya dejaba sentir su brisa matinal agrego una chaqueta verde claro, se recogió el pelo en una cola, maquillaje mínimo y se puso en marcha. Diana su compañera de departamento había salido mucho más temprano que ella porque tenía un compromiso familiar.

Llego directo al estudio de Estela, a esa mujer no le gustaba que le hablaran de usted, así que aunque extraño tenía que hablarle por su nombre de pila, cargaron la camioneta con el equipo, las acompañaban otro compañero de la universidad, Rafael; y un par de asistentes para ayudar a cargar el equipo más pesado. Rafael era un colega de la facultad, solo que un año más avanzado que Sam, era alto y su cabello oscuro siempre estaba pulcramente peinado y cortado, jamás lo escucho decir una mala palabra o tener un comportamiento descortés, era conocido como uno de los mejores alumnos, y Sam tenía uno de esos extraños flechazos unilaterales con él, esos ojos castaños muy oscuros le robaban los pensamientos de vez en cuando, pero Rafa era un chico con los que solo se puede fantasear, uno que no podía ser para un chica tan común y corriente como ella.

-        -   Deja de pensar en las musarañas – le regaño Rafa, sacándola de sus pensamientos, estaban llegando a un portón grande y la casa que se miraba justo al frente era enorme e imponente.
-          - Los genios siempre tienen sus pensamientos dispersos no atormentes a la pobre chica – le regaño Estela a Rafa, regalándole a Sam un giño.

Estela sabía de su extraño flechazo, pero amablemente no había comentado nada con Rafa. Entrar a la casa fue todo un show los presentaron con una persona que era algo así como el asistente del jefe de la familia, les dieron tres locaciones. Las primeras dos eran fuera de la casa, en los jardines. Tenían que sacar primero por separado las fotos de las mujeres y luego las de los hombres. Finalmente la foto familiar era en la tercera locación justo frente la casa, ahí se tomaría la foto con todos los miembros de la familia. Y Al final se tomarían fotos de los miembros de la familia por separado, en el lugar de preferencia de cada uno de ellos. Todo ese trabajo para cinco personas suponía correr como loco por todos lados. Pero se las estaban apañando bastante bien, Sam hizo las fotografías de las mujeres mientras que Rafa y  Estela hacían las de los hombres y preparaban la siguiente locación. La familia era enorme en verdad más de 50 personas reunidas y los sirvientes acarreando cosas.

Varias de las chicas más jóvenes o de su edad las había visto de vez en cuando en algunos lugares de la ciudad, lo que nunca se espero fue ver a Diana llegar corriendo de la mano de un alto chico rubio, de alegres ojos miel. No era un chico cualquiera, era su chico soñador.

-          - Diana por amor de dios creímos que nunca llegarían – le regaño una mujer muy parecida a Diana, por lo que Sam supuso que era su madre.
-         -  Lo siento eso ha sido culpa mía, mi vuelo se retraso – decía el muchacho, su voz tenía algo que hacía que los bellitos de su nuca se pusieran de punta, pero no era una mala sensación por el contrarío. Entonces Diana giro a verla y abrió los ojos como platos.
-         -  Sam, así que esta era tu asignación del fin de semana  - dijo, y corrió a abrazarla.
-         -  Qué bien que se conozcan, pero Diana cariño, es mejor que subas a cambiarte y tu también Alexander – Sam salió de su lapso de sorpresa, sonrió amablemente a las damas y les indico que tenían veinte minutos antes de la siguiente toma con toda la familia.

Aún se sentía aturdida mientras la señora Carol quien se presento formalmente como la mamá Diana la acompañaba hasta su siguiente locación, era una señora alegre y con una facilidad de palabra increíble, hacía de cualquier tema algo ameno de lo cual conversar. Llegaron con Estela y junto con una señora de mayor edad que se presento como la  abuela de Diana revisaron y escogieron las fotografías que serían impresas en el álbum.

Diana regreso después del brazo de Alexander, era tan extraño que el chico soñador por fin tuviera un nombre, y era un nombre bastante bonito, Alexander, era un nombre que imponía, pero luego pensó, claro que impone es hijo de una de las familias más importantes de la ciudad.

Tomaron las fotografías familiares, y algunas cosas quedaron bastante claras mientras los grupos se organizaban, la cabeza de la familia eran los abuelos Esther y Román, quienes tenían siete hijos. Cada uno de esos siete hijos traía a su familia en la cual por lo menos había de cuatro a cinco hijos por familia, incluso algunos de los hijos mayores ya estaban casados y tenían uno o dos niños. Por eso al final y contando a los tíos abuelos y algunos primos segundos era sin duda una enorme familia.

La familia de Diana estaba compuesta por Carol su madre y Erick su pare, y tres hermanos mayores Adam, Leo y Esteban. Todos ellos eran altos y de oscuros cabellos rizados. Diana también era alta, y hermosa, tenía un par de hermosos ojos azules, rasgo que compartía con sus hermanos y su padre, más no con su madre. El rasgo de la familia al parecer eran los ojos miel, y el pelo rubio, era la característica más dominante, la familia de Diana destacaba bastante por ser la excepción esa característica, sin embargo tenían facciones parecidas, los pómulos altos, la forma del rostro, la altura, y pequeños gestos que eran comunes entres ellos.

Sam no tenía más familia que su madre y su tía, su padre había sido medico del ejercito y había muerto en un accidente de autos  cuando Sam tenía 10, su madre se dedicaba a la contabilidad de una empresa, y su tía nunca se había casado, era bibliotecaria y amaba vivir con su soledad. Sus abuelos paternos nunca fueron bastante cercanos a su familia y después de morir su padre cortaron toda relación con ellas. Estar rodeada de esta enorme y cercana familia la hizo sentirse nostálgica.

Rafael se hizo cargo de las fotos de la familia de Diana y Alexander y otro grupo más, mientras que a Sam le toco trabajar con los abuelos, tíos abuelos y un par de los hijos mayores. No pudo evitar notar que Alexander y Rafael se saludaron como si fueran grandes amigos, ni tampoco que la familia de Alexander era una de las más grandes, con cuatro hermanas mayores, todas casadas y con hijos. Alexander era el menor de los hijos.

La abuela de Diana se quedo a conversar con Sam cuando las fotos terminaron. Mientras Sam acomodaba algunas cámaras en sus estuches una de las lámparas se fundió y su foco se rompió, instintivamente Sam envolvió su cuerpo hacía la abuela de modo que varios pedacitos de vidrio caliente se le incrustaron en el brazo derecho. Dolía horrores, pero resistió el impulso de chillar.

-        -   ¿Se encuentra bien? – pregunto a la abuela.
-         -  Oh cariño por dios, yo estoy bien mira tú brazo, oh por dios – decía la señora mirando el brazo de Sam que comenzaba a sangrar en los cortes de los vidrios, al parecer la palabra de la familia era “cariño”, usaban esa palabra para hablarles a todos.
-          - Sam, ¿qué paso? – pregunto Diana acercándose.
-         -  Diana cariño trae a tu tío Robert, esos vidrios es necesario sacarlos y hay que revisar esas cortadas.
-         -  No señora, estaré bien no se preocupe – dijo ella tratando de alejar el brazo de la vista de la abuela.
-         -  Cariño ha sido un accidente, deja que mi hijo te haga la curación, has trabajado muy duro hoy y es realmente un pena que esto haya pasado, además esos vidrios iban a parar justo en mi cara, gracias a ti yo estoy bien, pero me siento culpable por tu brazo – dijo la abuela, el corazón de Sam se encogió al encontrarse con la mirada preocupada de la señora y simplemente asintió.
-        -   Vamos a ver ese brazo – dijo un alto señor de ojos miel, y cabello rubio ya pintado por algunas canas, el padre de Alex – bueno cariño creo que será mejor que te haga la curación dentro de la casa, Alexander adelántate y saca el botiquín.

Los ojos de Sam volaron hacía el muchacho, ni si quiera lo había notado, asintió hacía su padre y salió disparado hacía la casa, Estela estaba preocupada por Sam, hasta Rafael se miraba bastante preocupado, sin embargo la abuela consiguió convencerlos de que se marcharan y siguieran con su itinerario, dejando la habitación para que el padre de Alex sacara los vidrios y curará las heridas.

-         -  En realidad no son tan grandes, no hacía falta tanto alboroto – sonrió el padre de Alex hacía Sam.
-        -   Ya sé, me siento tan apenada, esto fue un espectáculo que se pudo evitar, lo siento debimos revisar mejor esas lámparas – se disculpo Sam.
-         -  Cariño no hace falta que te disculpes, los accidentes pasan – le consoló el hombre.

Cuando habían entrado al salón el botiquín ya estaba en el escritorio, pero Alex no estaba por ningún lado.

-          - Estela ha tenido que adelantarse al estudio, pero Diana te llevará, toma – dijo dándole dos pastillas y ofreciéndole un vaso de agua – analgésico y antibiótico, los analgésicos puedes suspenderlos si no hay dolor, en cuanto a los antibióticos será mejor que los tomes durante tres días, ¿tienes la vacuna del tétanos? – Sam asintió – ¿hace cuanto te la pusiste?
-         -  Hace tres meses me corte con la guillotina del estudio así que me la pusieron en el Centro Médico – dijo ella mostrando la cicatriz que estaba sobre su dedo índice izquierdo.
-         -  Tres meses es buen tiempo, no hace falta que te hagas otra por estas heridas, el vidrio estaba caliente quemo superficialmente, es muy probable que no queden cicatrices - Cubrió las heridas con gasas y puso una venda.

      Al terminar la curación se despidió del padre de Alex, y camino hasta la puerta trasera donde Diana la esperaba.

-        -   Estas pálida, ¿segura que estas bien?, deberías comer algo, ven aquí vayamos a la cocina come algo y luego vamos juntas al departamento – ofreció Diana.
-         -  En realidad podría tomar el bus, después de las fotos tienes esa comida familiar, no quiero que te la pierdas por mí.
-         -  Entonces come y te dejaré en la parada del bus, no quiero dejarte sola para que camines bajo el sol – 

       Diana era sobreprotectora con Sam, quizá porque Sam era bastante pequeñita en cuanto a tamaño comparada con ella.

Caminaron hacía la cocina y en el pasillo antes de llegar lo vio, el cuadro, su cuadro, el cuadro del chico soñador. Se detuvo a mirarlo y extendió su mano hasta donde estaba firmado con su nombre Zam Yun. Era su pseudónimo nunca usaba su nombre completo.

-        -   Es Alex cuando era más joven, en ese cuadro tenía 18, la abuela compro ese cuadro sin decirnos quien lo pinto, dice que lo encontró por casualidad– dijo Diana.
-         -  18, ¿cuántos años tiene ahora? – pregunto distraída Sam.
-         -  22 – contesto Diana, y luego se acerco al cuadro a mirarlo, miró el cuadro y luego a Sam, luego de nuevo el cuadro y la miro de nuevo – tu lo pintaste, Zam Yun, eres tu Sam Lara Yun, ya no usas el apellido de tu padre por que tus abuelos no quisieron, pero eres tu Samanta Lara Yun – dijo Diana mirándola esta vez realmente sorprendida – ¿conoces a Alex?, ¿de dónde?, el también se sorprendió al ver ese cuadro,  porque vez eso que hay en el fondo es un viñedo, fue en las vacaciones, en California en la hacienda de los abuelos – dijo Diana a toda velocidad.
-       -    Yo fui – contesto Sam.
-         -  ¿A dónde?, a California – pregunto Diana.
-         
      - Si esas vacaciones fui con mamá, y me perdí, me dieron permiso de entrar a la hacienda a tomar unas fotos, yo quería sacar la foto de los viñedos para mi tía, ella ama ese tipo de fotos, y él estaba ahí, yo solo… no pude evitar y tome la foto, después pinte el cuadro como mi proyecto de arte, no sabía quién era hasta hoy – confeso sintiéndose idiota.
-        -   Sabes a estas cosas les llaman destino, si no supiera que estas hasta las manitas por Rafa buscaría emparejarte con mi primo – bromeo Diana.

Sin darle más importancia al cuadro ambas comieron un sándwich y tomaron jugo de naranja, después Diana llevo a Sam a la parada del bus. El resto del día paso en un borrón, Estela llamo para preguntar como estaba, Rafael también llamo, y poco después llego Daniel, su mejor amigo a hacerla de enfermero.


Pero todo parecía un sueño, encontró al chico soñador, era real, claro que lo era porque tenía la foto, esa foto, en su cajón, nunca se la mostró a Diana, porque ella  no iba por mostrando fotos de otras personas, y menos esa foto, vamos esa foto era especial. Daniel era probablemente de los pocos que conocía los detalles detrás de esa fotografía, Sam y Daniel crecieron juntos, eran vecinos, toda una vida de confidencias. Si le hubiera mostrado al foto a Diana antes, ¿qué habría pasado?, pero no lo hizo, eso era todo, Alexander había tomado un avión solo para la reunión familiar, seguro se volvería a ir, no había porque emocionarse demasiado, era solamente una casualidad.

Lonely - B1A4

Hola, se que perdí unos días, pero de nuevo el trabajo estos días me absorbe xD

Los que lleven tiempo siguiéndome en mis diferentes cuentas de FB, twitter y Tumblr sabrán que llevo poco más de tres años siendo fan de la música coreana, así que este blog ha sido el espacio donde de manera particular he compartido mis gustos musicales.



B1A4 es un grupo que debuto en 2011, he sido fan desde los origenes y en mis pequeña colección personal de discos tengo varios de ellos, este año abrieron con un comeback su segundo album "Who Am I" ha sido un hit, WM saco una versión del photobook al estilo revista una por cada miembro del grupo más la grupal, O_O, tienen idea de cuan genial y cruel es eso, las fans de hueso colorado queremos comprar todas las versiones, yo como soy pobre solo compre la versión de Sandeul que es mi miembro favorito en el grupo.



La cosa es que B1A4 ha llegado a un total hermoso de 5 premios con "Lonely" lo cual sumado al premio que ganaron el año pasado con "What's going on" los pone dentro de los grupos más populares, ha sido una alegria enorme verlos ganar, siempre han tomado con una sorpresa el que ganen, ni ellos se lo creen, la semana pasada el miércoles 22 hicieron su primera presentación comeback en show champion y ganaron, después les siguieron ganar en music bank el 23, music core el 24 e inkigayo el 25, y esta su segunda semana se llevaron su segundo show champion, y ni siquiera se estaban presentando en el programa les llevaron el premio a la grabación de otro programa que estaba haciendo ese mismo día, no hay palabras para describir lo feliz y orgullosa que me siento por ellos, *w* soy una BANA de corazón.





Esta entrada esta totalmente dedicada a ellos, mi grupo consentido desde ya casi tres años, ha sido un trabajo duro para ellos, son un grupo pionero, los primeros de su empresa, crecieron juntos, y ahora son unos chicos llenos de talento que esta rindiendo frutos.



Es por ellos que en primer lugar les comparto el link oficial del video oficial de la canción, y los invito a verlo, la canción es preciosa, y el vídeo aunque cursi debo decirlo, es que cursi es totalmente mi estilo, me engancho.


Y segundo compartirles la entrada del blog desde el cual pueden descargar el disco --- ojo que esto no quiere decir que promueva la piratería ni nada por estilo -- si hay quienes estén en territorio Mexicano y deseen comprarlo con gusto les puedo proporcionar los datos de la tienda en linea donde compro mis discos originales de kpop, son discos que cuentan directamente para los puntos que toman en cuenta los programas de música. Pero se que también hay fans nuevos que no se arriesgan a comprar los discos porque aun no los conocen mucho, para esos fans este link les queda como anillo al dedo, podrán descargar el disco, escucharlo y enamorarse de ellos y de su música.

http://k2nblog.com/album-b1a4-who-am-i-2nd-album/



El amor banano tiene tasa de retorno jaja mientras más amor des más te vez recompensada con sus bellas sonrisas, sus sinceros agradecimientos y con el hecho de verlo brillar y trabajar intensamente *^*, así que compartan su amor banano, hagamos de B1A4 ganar todo lo que se merece.




Atte. LuzzyBANA <3 p="">