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sábado, 14 de junio de 2014

Last Kiss Capitulo 15 (Parte 1)



Se que la imagen no tiene nada que ver con el capitulo, pero bueno que quieren que les diga xD me gusto.
Pesadillas
Ángel

Es difícil despertar cuando tienes pesadillas, en mis peores noches la mirada de Francisco siempre me acompaña, a veces suelo olvidar que Francisco y Francesco fueron la misma persona, el mismo hombre que ame, solo que Francisco estaba perdido en oscuridad, y Francesco era un ser de luz, atormentado por un pasado que jamás fue capaz de superar, ni siquiera por mí.

En días así levantarme de la cama en la madrugada es algo normal, en días así pasar la mañana entera consumiendo café como si mi vida dependiera de ello es algo a lo que me he acostumbrado. Pero desde aquel día en la clase baile mis sueños con Francisco han sido reemplazados por algo peor. Francesco, una y otra vez, cada momento feliz, cada recuerdo que me hizo amarlo, cada pequeño detalle, revivirlo en mis sueños, eso es peor que cualquier pesadilla. Porque a diferencia de mis pesadillas, lo que sueño entonces son cosas que pasaron, son abrazos, besos y caricias que fueron reales. Recordar da más miedo que las pesadillas, es mucho peor que eso.

-          Otra vez un mal sueño – murmura Miguel apretándome contra su pecho, es la segunda semana que se queda en casa, que duerme con migo en un intento desesperado por hacerme sentir mejor.
-          Algo así – murmuro en respuesta, mientras intento separarme de él.
-          No vas a ningún lado – dice sosteniéndome con fuerza - necesitas descansar, tu cuerpo humano es muy frágil, no me obligues a entrar a tus sueños para hacerte dormir como debes.
-          Sólo iré por un vaso de agua – su agarre se aflojo, y sé que el también está agotado, no es bueno que siga en su forma humana y gracias a mi su descaso también ha sido limitado, me hace odiarme a mí misma por ser tan débil.

Niel se ha acostumbrado a Miguel, en un inicio Carlo no estaba de acuerdo, pero cuando se comenzó a notar mí mal estado término por aceptarlo, tener a Miguel en casa hacía que Niel tuviera que ser más cuidadosa y meticulosa en su cuidado personal. Situación que me causaba gracia, en ocasiones se miraba más  arreglada para estar en casa que para salir con Carlo. Incluso en una ocasión mire la mochila que llevaba a las citas con Carlo y llevaba una mascarilla, cuando le pregunte para que, me sorprendió diciendo que iría a casa de Carlo a mirar pelis y aprovecharía para ponerse esa mascarilla contra el acné. Cuando le dije que Carlo era su novio  y que no se supone que hiciera eso en sus citas ella solo sonrió diciendo que él no tenía problemas con eso.

El resultado final de todo era: 1. Yo enferma y cansada 2. Miguel cansado y atascado intentando cuidar de mi 3. Niel queriendo pasar menos tiempo en casa 4. Sam acaparando todo el trabajo y por lo tanto sumamente molesta por mi estado inútil.

Esa tarde me quede en la oficina a terminar de capturar calificaciones y Sam apareció de la nada con un café y unas donas.

-          Hablemos, es importante – dijo sentándose frente a mí y ofreciéndome el café – me quedaré con las donas si no te molesta – dijo sonriendo.
-          Es por Niel, sé que estoy fallando, lo siento – dije aceptando el vaso.
-          Que lo sientas no sirve, no sé qué está mal contigo pero sea lo que sea sabes que no ayudas en nada, Niel no está cómoda en casa, prefiere pasar tiempo fuera porque se siente incómoda con Miguel, y Miguel no se ira hasta que tu estés mejor, y tú no estarás mejor hasta que hayas superado todo tu drama – grito lo último.
-          Creo que es por donde va todo esto, no es necesario, me comportare, dame unos días – dije colocando el café en mi escritorio, ya no estaba de humor para tomar ni un solo sorbo.
-          No hay tiempo, la vida de un ser humano es como un parpadeo, tiempo es un lujo que no puedes darte cuando estas en misión, y más te vale entenderlo – suspiro – te mudarás de casa, vive con Miguel un tiempo y deja que yo me haga cargo de Niel.
-          No – conteste sin pensarlo dos veces.
-          No te estoy preguntando – contesto.
-          No puedes hacerlo, no quiero dejarla.
-          Ángel no seas idiota – dijo frunciendo el ceño – ya la has dejado, la dejaste desde el maldito momento en que permitiste que tus sentimientos te dejará en este lamentable estado, eres como una adolescente llorona.
-          ¿Miguel lo sabe? – pregunte furiosa.

-          Esta incluso más allá de lo que Miguel puede solucionar – dijo y me entrego una bolsa de papel, se lo que hay dentro, es una pluma, una pluma blanca, un mensaje directo, uno que no puedo desobedecer – escucha y obedece, no es sobre mí, es sobre ti, y justo ahora no estás en condiciones para cuidar de Niel.

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