primavera

primavera

sábado, 30 de abril de 2011

Capitulo 16

Confesiones

Papá se paseaba de un lado a otro en su lujosa oficina, parecía león enjaulado, una vena saltada se podía observar en su frente, decir que estaba cabreado era quedarse corto.
-          Y bien, quien va a empezarme a explicar qué rayos paso anoche, porque si no mal recuerdo les ordene que se mantuvieran alejados – dijo mirando directamente donde nuestras manos estaban unidas, ni siquiera note en qué momento hicimos eso, estaba muy asustada, nos soltamos de inmediato en cuanto notamos su mirada.
-          Créame señor usted no quiere saber lo que paso anoche – tonto Nick, y todavía se atrevió a decirlo en tono irónico.
Papá suspiro y se pellizcó el puente de la nariz, cerró fuertemente sus ojos y cuando los volvió a abrir, lucía un poco más tranquilo.
-          En eso tienes razón, no quiero saberlo – dijo haciendo una mueca entre sonrisa y puchero – solo tengo una pregunta para ti guilipollas – dijo sentándose, (dios por fin se sentaba) en su silla reclinable y señalando a Nick.
-          Papá... – quise intervenir pero el me callo con un casi gruñido.
-          Nick... tú la amas? – ok, a mí también me interesaba conocer la respuesta.
-          Sí señor, amo a Irialis con toda mi alma – contesto no sin antes volver a tomar mi mano y entrelazo nuestros dedos.
-          Ok, a ti ni siquiera necesito preguntártelo, ya sé que lo amas – dijo mirándome con un sentimiento raro en los ojos que no era capaz de identificar en él, quizá era la melancolía de tener que aceptar que su niña ya había crecido.
-          Papá el vinculo se rompió? – pregunte, pues para que le vinculo siguiera vigente debía haber de nuevo un intercambio de sangre, y estaba segura de que eso no paso anoche.
-          Gran parte de él, aun así no estoy muy seguro de a qué grado ustedes aun siguen unidos.
-          Pero Nicholae no apareció en toda la noche – dijo Nick.
-          Sí, y eso me preocupa, creo que la presencia de Irialis lo retine de salir, eso es justo lo que no quiero que suceda, Nick tenemos que explicarle a Iris en qué consistirá la ceremonia antes que puedas obtener la libertad de tus alas – dijo papá en tono serio.
Me quede muy quieta y callada escuchando la explicación completa del proceso, tres días antes de la luna nueva, después de que mi tatuaje se mueva a su sitio definitivo, encerraran a Nick en una habitación con símbolos muy parecidos a los de su cuarto. Después Uriel uno de los hermanos Arcángeles de papá vendrá y le quitara el sello que detiene que Nicholae tome el control de Nick a voluntad, ese símbolo no puede ser visto, ni quitado por nadie más que el arcángel Uriel.
Con eso Nick debería permanecer por tres días y tres noches en una lucha interna por ganar el control de su cuerpo físico, eso significaba desechar el alma de su hermano, ya fuera expulsándola o destruyéndola... pero el peligro era igual, tanto para Nicholas como para Nicholae, ambos podía ganar o perder. Y si Nick fallaba. Era mi padre quien habría de hacerse cargo de la ejecución... si Nick no superaba eso, no había segundas oportunidades, lo perdería para siempre, y lo que era peor no tenía permitido intervenir.
No hice preguntas estúpidas, salían sobrando, papá fue claro, no se opondría a nuestra relación siempre cuando yo no tomara ningún riesgo innecesario por Nick, ya que no podía, por más que quisiera, no podía ayudarlo. Salimos de su oficina y caminamos por un rato cerca de la biblioteca.
-          Te lo estas tomando con mucha calma, buena chica – dijo Nick dándome un tierno abrazo, en cual intente responder, pero en el fondo me moría de miedo.
-          Buena chica? No soy un perro – dije en tono bromista para aligerar un poco el ambiente.
-          Ok, entonces como debo llamarte, ya sabes de cariño, no querrás que te llame cielo, o amor, o cosita o quizás quiera que te diga corazón – dijo siguiendo con la broma.
-          Basta con que me llames por mi nombre – dije riendo ante sus locuras.
-          Puedo decirte angelito?, sabes me gusta cómo suena – dijo colocando un mechón de mi pelo tras mi oreja.
-          No suena tan mal, lo siento yo no tengo en mente ninguna manera de decirte o hablarte de cariño – dije un poco molesta con mi estúpida mente poco creativa.
-          Solo dime Nick, eso está bien para mí, o claro en ocasiones especiales podrías decirme fiera, o tigre, o semental – bromeó.
-          Jajaja te llamare chico de los bóxers de vaquitas – el frunció el seño y me pellizco la mejilla.
-          Ok, no hablemos de ropa interior, la tuya es mata pasiones.
-          En serio, pues si no mal recuerdo ayer llevaba ropa así, y tú no te quejaste – dije poniendo mis manos en sus caderas.
-          No me provoques angelito, que no creo que el permiso de ser novios de tu padre abarque todo el espectro de posibilidades que exploramos anoche – dijo dándome un tierno beso en los labios.
A nuestras espaldas alguien se aclaro la garganta, ya se le estaba haciendo costumbre, era Selene.
-          Ya saben chicos que me alegran que por fin sean novios, y sean muy felices y toda la cosa – dijo ella con expresión severa – pero te recuerdo Nicholas que tu aun tienes una novia, se llama Alanis y a menos que quieras que Iris termine con algún hueso roto deberías aclarar tu situación con ella.
-          Porque eres tan agua fiestas – ruño Nick, poniendo un brazo sobre mis hombros.
-          Hey, también tengo algo para ti chica – dijo ella mirándome con cara seria – se llama Francesco y creo que también merece una explicación.
-          ¿Por qué? ese tonto nuca fue su novio – dijo Nick, abrasándome por la cintura en un gesto de posesión, agresivo pero sexy, rayos estoy muy mal.
-          No – dije recargando mi espalda sobre su pecho – no fuimos novios, pero aun así tenemos que dar explicaciones, así que Nick creo que te veré en la cena, esto va a ser difícil.
A regañadientes el me dejo ir, mientras yo era arrastrada por Selene a nuestro cuarto. Cuando por fin cerré la puerta, Sele cambio drásticamente de humor y me tomo de la mano para sentarme en la cama.
-          Ok pequeña, cuéntame que rayos paso anoche, y con lujo de detalles, no me importa sin son detalles sucios y calientes – solté la carcajada.
-          Estas muy loca – dije entre risas.
-          Sorata me dijo que los regañara, pero en el fondo me alegra de que por fin Nick esta con alguien que lo ama y que si puede hacerlo feliz.
-          Yo apenas puedo creer que esto no es un sueño.
-          Suelta la lengua chica, de Francesco te encargaras mañana, aun esta fuera con Ang por lo de su misión – dijo recostándose en mi cama.
Intente en la medida de lo posible contarle todo, desde mi casi ahogamiento, hasta las escenas más subidas de tono, Selene me inspiraba muchas confianza, y cuando al fin termine ella me dio una muestra clara de su confianza en mí, cuando me platico de su primera vez con Greg, después de eso se me paso la tarde en los deberes y para la hora de la cena tenía tanta hambre que podía arrasar con un pizza entera.
-          Vete despacio angelito, no se si tus alas te aguanten si engordas – bromeo Nick parándose detrás mi en la fila de la cafetería.
-          Por si no lo había notado, no he comido nada desde ayer – dije para mi sorpresa el se quedo serio.
-          Es verdad, lo había olvidado, vaya que ha sido un fin de semana interesante – cuando lo mire con más cuidado note un enorme rasguño que iba desde su mejilla hasta su oreja.
-          ¿Qué tal te fue con Alanis? – dije cuando nos dirigíamos al mesa donde Greg y Selene nos esperaban
-          Bueno esta herida de guerra lo dice todo – dijo señalando el rojo rasguño.
-          Bueno me iré preparando, quizá mañana amanezca ahogada por una almohada mientras duermo – bromeé, pero él no sonrió.
-          De eso nada, no pude ponerte ni una mano encima, me lo ha prometido – dijo sentándose a mi lado.
-          Mira nada más y tu dijiste que no ibas caer – se burlo Greg.
-          Oye hermano, tu caíste antes que yo, así que no tienes de que reír – dijo lanzándole la orilla fría de su trozo de pizza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario